Adopciones abiertas vs. adopciones cerradas: pros y contras

Tanto las adopciones abiertas como las cerradas tienen sus ventajas y desventajas; corresponde básicamente a los padres adoptantes decidir qué opción consideran más apropiada.

Las adopciones abiertas son aquellas en las que se mantiene la comunicación entre los padres biológicos con el adoptado y sus padres adoptivos, mientras que en la cerrada se elimina todo contacto con los primeros, en algunos casos sin que el niño sepa siquiera que es adoptado. Existe una gran controversia respecto a cuál es más conveniente, pues ambas situaciones tienen beneficios y desventajas.

Las adopciones abiertas

Legalmente no están contempladas en España, pues el artículo 178 del Código Civil declara extinguidos los vínculos jurídicos del adoptado con sus padres biológicos después de la adopción. Esto no impide que los padres adoptivos puedan, por su propia iniciativa, fomentar el contacto entre aquellos. En otros países, como los Estados Unidos, por el contrario, son muy comunes.

 

Para quienes consideran que las relaciones están basadas en la total revelación de la verdad, las adopciones abiertas son indispensables, ya que no se debería limitar el derecho de un menor a conocer a sus progenitores naturales. Si estos son personas conscientes pueden además responder al niño sus interrogantes respecto a por qué tuvieron que darle en adopción, por ejemplo.

 

También alegan que cuantas más relaciones afectivas tenga un niño, mejor será su desarrollo emocional, especialmente si puede también vincularse con el resto de la familia de sangre.

Adopciones cerradas

A diferencia de las adopciones cerradas, en este caso el niño no tiene contacto con sus ascendientes biológicos, ya sea que sepa que es adoptado o no. Quienes prefieren este tipo de situación consideran que puede generar una gran confusión en el adoptado, pues no sabrá a ciencia cierta quiénes son realmente sus padres.

 

Por otro lado, en las adopciones abiertas, si los progenitores biológicos no están totalmente interesados en involucrarse con el niño, básicamente porque subsistan las razones por las que le dieron en adopción, este sentirá el rechazo mucho más pronunciado y su autoestima se deteriorará considerablemente.

 

Adicionalmente, en las adopciones abiertas, los padres biológicos, si carecen de ciertos escrúpulos, podrían aprovecharse para obtener beneficios, como serían de alguna forma, chantajear a los nuevos padres, o pedir al hijo adoptivo, una vez que se ha hecho adulto, que los apoye económicamente.

 

Por todos estos motivos, tanto legales como morales, en España corresponde a los padres adoptivos decidir si optan por una adopción cerrada tradicional o si prefieren las adopciones abiertas, sin que los ascendientes biológicos del niño puedan solicitarlas a un juez o a la agencia gubernamental que tramita previamente este proceso.