Adoptar a un cachorro: ventajas e inconvenientes

Acoger un perro en la familia significa adquirir el compromiso de quererlo y cuidarlo durante toda su vida, por lo que es conveniente valorar si nos interesa más adoptar a un cachorro o a un perro de más edad.

Adoptar a un perro tiene un significado especial, el de la solidaridad. Quien acoge a un perro le brinda la oportunidad de tener un hogar, de vivir seguro, tranquilo y bien alimentado; además de la retribución de cariño, agradecimiento y alegría que el animal está dispuesto a dar. Muchas personas optan por acoger perros adultos por ser más tranquilos y agradecidos, si bien otras prefieren adoptar a un cachorro al cual puedan educar desde un principio.

Ventajas de adoptar a un cachorro
Tener el animal desde pequeño permite disfrutar de su compañía por más tiempo, adaptar su comportamiento a nuestra forma de ser y de vivir, enseñarle nuestras normas, y redirigir los malos hábitos hacia conductas más aceptables.

Los cachorros suelen ser más predecibles y, por tanto, más adecuados si en casa hay niños o personas mayores. Los perros adultos pueden sorprendernos con comportamientos, en casos extremos, agresivos derivados de experiencias pasadas, ya sea en perreras o con dueños anteriores.

En el momento de adoptar a un cachorro, y tras hacerle todas las revisiones veterinarias , tendremos la seguridad de poder controlar su desarrollo, alimentándolo de forma correcta y dándole los cuidados preventivos necesarios. Esta seguridad no podemos tenerla con un perro adulto, pues ha podido estar mal alimentado, mal cuidado o arrastrar problemas serios de salud.

Inconvenientes de adoptar a un cachorro
Los perros pequeños requieren de una atención especial, sobretodo en los primeros meses de vida. Para asegurarnos que nuestro cachorro adoptado está sano, es necesario acudir al veterinario y realizar las pruebas pertinentes, así como vacunarlo y desparasitarlo, con el correspondiente desembolso económico que ello conlleva.

En sus primeras semanas de vida, y hasta que el veterinario nos lo permita, los cachorros no pueden pisar la calle para hacer sus necesidades. Esto significa que el perrito deberá hacerlo todo en casa, y deberemos enseñarle, con paciencia, el lugar donde queremos que lo haga. Una vez que al cachorro se le permita salir, hará la mayor parte de sus necesidades en la calle, pero hará falta cierto tiempo para que interiorice esta rutina y no utilice como baño cualquier rincón de la casa.

Como todas las crías, los cachorros de perro necesitan investigar su entorno, y esto significa que pueden acabar moviendo, pisando o mordiendo cualquier objeto de la casa. Este comportamiento es inevitable, pues los perros utilizan la boca y el olfato para conocer aquello que los rodea. Si no alejamos del cachorro aquello que pueda ser nocivo para él, como cables o objetos punzantes, éste puede llegar a ingerirlos, con el consiguiente perjuicio para su salud.