Aplicar una compresa caliente para el dolor muscular

Hay muchas actividades físicas como el deporte y el ejercicio que se derivan en dolor muscular. Para calmarlo, aplicar una compresa caliente puede ser muy efectivo.

Para colocar una compresa caliente es necesario tener en cuenta varios factores importantes, como por ejemplo, que la temperatura de esta no puede ser demasiada alta ya que se pueden ocasionar quemaduras en el área a tratar. Luego suavemente se debe aplicar directamente cobre la zona afectada y dejarla por lo menos por períodos seguidos de cinco minutos. Si el dolor muscular no es muy agudo, el alivio se sentirá casi de inmediato, sino llevará mucho más tiempo.

Las mejores compresas
Hay varias maneras caseras de hacer una buena compresa caliente, una de ellas es mojando una toalla en agua a alta temperatura. Es importante destacar que la temperatura ideal, en este caso, es cuando el líquido se pone al fuego y se comienzan a ver en la superficie pequeñas burbujas, en este punto ya estará lista el agua. Luego se sumerge bien la toalla, se escurre y se coloca en el área dolorida por cinco minutos, se repite este mismo procedimiento por lo menos unas diez veces seguidas.

 

Otra de las formas más efectivas para aplicar una compresa caliente, es tomar una bolsa de arroz, lentejas o frijoles y colocarla en el microondas durante diez segundos o hasta que la bolsa esté lo suficientemente caliente. Luego se saca y se envuelve en una tela limpia, se esperan 20 segundos y cuando se traspase bien el calor se aplica directamente en la zona dolorida. Estas compresas se deben aplicar en cinco períodos de tres minutos cada uno.

Recomendaciones adicionales
Las botellas de plástico en las que se envasan las gaseosas también son excelentes para mantener caliente el agua por largos períodos de tiempo, por lo cual pueden ser más prácticas para esta clase de tratamientos. En estos casos solamente hay que llenar la botella con agua lo suficientemente caliente, se cierra muy bien y se envuelve en una toalla no muy gruesa. Luego se aplica donde se siente el dolor y puede mantenerse puesta durante muchas horas.

 

Finalmente, en cuanto al tiempo de aplicación de una compresa caliente, este depende expresamente de quién se las coloque y del alivio y la comodidad que sienta al ponérselas. Este tipo de tratamientos no traen efectos secundarios ni tiene contraindicaciones, a menos que la zona dolorida tenga alguna herida razón por la cual no se debe utilizar una compresa caliente. En el resto de casos, es una técnica maravillosa para calmar el dolor muscular derivado de alguna clase de actividad fuerte.