Aprender artes marciales al estilo Kill Bill

En la película de Kill Bill aparecen varias disciplinas relacionadas con el Kung Fu, como el Hung Gar o el Liuxin Chiu, y con el Kendo, que desde entonces han ganado miles de practicantes.

Cuando se ve una película como Kill Bill, más de uno se pregunta si no le hará falta conocer técnicas orientales para que, en caso de una futura venganza sangrienta, disponga de un arsenal de recursos para vencer a sus atacantes. Aunque es improbable que esto ocurra fuera de la gran pantalla, lo cierto es que Tarantino se basó en una serie de técnicas cuyo aprendizaje está muy extendido en la actualidad.

El Kung Fu y el Hung Gar

Como todas las disciplinas que se encuadran dentro d ela tradición Oriental, el Kung Fu ha despertado interés gracias a películas como Kill Bill. Si se desea aprender Kung fu desde casa, se puede acceder a la página oficial de master Kung fu donde se aprenderá a pelear como Beatrix Kido.

 

 

El Hung Gar, también denominado Shaolin, es una variable del Kung Fu utilizada por la novia ensangrentada de Kill Bill. A esta disciplina pertenecen la famosa grulla de Karate Kid así como el tigre, utilizado en la segunda parte de la película con el entrenamiento de Pai Mei. Su aprendizaje es complejo y requiere una base marcial. No obstante, si se desea aprender a toda costa, se podrán encontrar varios tutoriales en la página de videos Youtube.

 

El Liuxin Chui y el Kendo

Como olvidar a esa asesina vestida de colegiala, Gogo Subari. Esta sanguinaria fémina utilizaba la técnica del Liuxin Chui que describe el elemento principal que se usa, un martillo o bola que se maneja con soltura convirtiéndolo en un arma muy poderosa. Encuadrada dentro del propio Kung Fu pero muy desconocida, resulta complicado aprenderla fuera de China.

 

 

Por supuesto, habrá muchos que esperen que se hable del manejo de esas katanas magistrales creadas por las manos del ilustre personaje de ficción, Hatori Hanzo. La disciplina que se encarga del aprendizaje del uso de las katanas es el kenzo, un arte milenario japonés que, si bien se sigue practicando de manera profesional, no debe ser intentado sin un asesoramiento profesional.