Aprender a caer de un caballo: cómo evitar daños importantes

Para caer de un caballo sin sufrir lesiones es importante que se tenga el control de la situación, intentar no caer con la cabeza y tratar de caer hacia un costado.

A la hora de montar a caballo es de vital importancia saber cómo hacerlo, cómo debe colocarse el cuerpo y, por supuesto, cómo enfrentarse a los problemas que puedan surgir. Muchas personas sufren caídas tontas que les traen consecuencias serias, por tanto saber cómo caer de un caballo es una de las primeras cosas que hay que aprender antes de montar.

Proteger nuestra cabeza de las caída

  • Para prevenir una lesión por caer de un caballo es importante, sobre todo, tener en cuenta es de qué lado caeremos, y es necesario que nos adelantemos y escojamos caer de costado, si lo hacemos hacia adelante, el caballo nos arrollará, y si lo hacemos hacia atrás puede que recibamos una coz que nos obligue a ir de urgencia al hospital.
  • Además al caer de un caballo debemos intentar hacerlo de pie y utilizar las manos solo en caso de suma urgencia, para evitar golpearnos la cabeza. Aunque llevemos casco, es de vital importancia que intentemos proteger nuestra cabeza, recuérdese que es preferible quebrarse un brazo a tener un accidente cráneo encefálico.
  • El jinete debe tener confianza en sí mismo y no dudar, sus movimientos deben ser seguros y sus indicaciones directas, a fin de no confundir al animal. Además hay que colocar las piernas firmes, apretando con las rodillas el vientre y utilizando los estribos de apoyo y siempre acompañando el ritmo del caballo, a fin de no salir desprendido.
  • Si se comprende que la caída es inminente, la mejor forma para caer de un caballo es dejando que el cuerpo se deslice hacia un costado y permitir que el mismo peso de la gravedad nos ayude a llegar al piso. Así se consigue que el golpe al caer no sea tan severo, evitándonos, por ende, consecuencias de tamaño nefasto.

Consejos para evitar las caídas

  • Muchas veces las caídas se dan porque se encontraba mal ensillado, la montura se mueve a uno de los lados y se lleva consigo al jinete. Por eso una de las precauciones fundamentales antes de montar, es corroborar que la montura se halle en su sitio, bien firme, y al igual que las riendas, pasadores y estribos.
  • Otro consejo es que nunca se monte a un caballo que tenga un carácter fuerte si no se tienen conocimientos de equitación, pues las caídas a consecuencia de un desboque, suelen ser las más peligrosas, incluso para jinetes experimentados; es difícil calcular cómo caer cuando se va a altas velocidades.