Arte y vida en Barcelona: la auténtica ruta de Gaudí

Lo que hace a una ruta de Gaudí única es la posibilidad de vivirla como un camino hacia la sensibilidad, la curiosidad y el afán de superación de un genio

El creador de un universo modernista y máximo representante en España de este movimiento, mantuvo durante toda su existencia una sensibilidad hacia las proporciones y formas geométricas sinuosas que ha convertido su obra en Patrimonio de la humanidad. Quien esté de visita en la Ciudad Condal, no podrá obviar de ninguna forma recorrer la denominada ruta de Gaudí.

Un viaje hacia el Modernismo europeo

En primer lugar, será necesario alojarse en un hotel estratégico para poder admirar las obras de Gaudí. Nada mejor que aquel que lleva su nombre y se encuentra en la Nou de la Rambla para poder comenzar por dar un paseo por Las Ramblas o visitar el parque Güel, una joya de finales del siglo XIX que es para ineludible para aquellos que sigan la ruta de Gaudí.

 

 

Después hacer camino por esta cosmopolita ciudad se podrán visitar la Casa Batlló, la Casa Milá o más conocida como "La Predera" y la Casa Vicens tras lo cual nada mejor que hacer un picnic en el genuino parque Güell para lo que se puede coger un autobús interurbano o ir en la línea de metro correspondiente.

 

 

Edificios religiosos de la ruta de Gaudí

Si hay algo de lo que nadie reniega es de las construcciones basadas en el medievo. Su elegancia y grandiosidad no tienen límites y, aunque la torre de Bellesguard no sea exactamente medieval ya que fue construida a principios del siglo XX, lo cierto es que no decepcionará. La calle toma el nombre de esta construcción y será necesario acudir a ella en algún medio de transporte.

 


Decenas de miles de personas han acudido a Barcelona, alguna vez en su vida, sólo con el recuerdo de una edificación: la Sagrada Familia. Acudir a ella con sus altas torres que, como inmensos cipreses, tratan de alcanzar el cielo, es un festín para los sentidos. Del mismo modo, en la ruta de Gaudí no pueden faltar las escuelas de la Sagrada Familia o la Iglesia de San Pacia en la calle Vallés.