Aspectos a considerar antes de salir con un compañero del trabajo

Muchas medias naranjas se han encontrado en el centro laboral pero enamorarse de un compañero del trabajo puede acarrear bajo rendimiento o despertar rumores entre el personal.

El contacto diario y prolongado con una persona puede llevar a que surjan afinidades y atracciones que desemboquen en una relación, de hecho muchas parejas ya afianzadas se han conocido y enamorado en el centro de trabajo, sabiendo encontrar un equilibrio entre su profesión y su relación. Enamorarse de un compañero del trabajo resulta fácil, pero existen ciertos aspectos que se deben tener en cuenta para llevar la relación de la mejor forma posible.

Dar el primer paso
Aunque las posibilidades de éxito o fracaso de una relación con un compañero del trabajo pueden ser las mismas que con una persona de la calle, a menudo nos asaltan más dudas de lo habitual. Éstas tienen que ver con el qué dirán, si la relación funcionará o qué pasará si la cosa no va bien. Ante todo, lo importante es analizar los propios sentimientos, saber lo que se quiere y dar el paso que el corazón nos dicte.

 

En la oficina y en casa, lo que hay que saber

  • En los inicios de la relación, los momentos de flirteo pueden distraer vuestra atención de las tareas encomendadas y ocasionar un bajo rendimiento en el trabajo. Hoy en día, muchas empresas prohíben o "aconsejan" evitar los romances entre colegas, pues estos llegan a dañar el clima laboral y la capacidad de trabajo en equipo.
  • Es importante llevar discretamente la relación dentro del centro de trabajo, especialmente si ambos compartís departamento o si uno es el superior del otro. Los rumores corren muy rápido y quizás haya personas que utilicen vuestro romance para perjudicaros.
  • Salir con un compañero del trabajo significa saber (y querer) separar estrictamente lo personal de lo profesional. Esto implica dejar en casa cualquier rencilla personal y en la oficina cualquier desacuerdo laboral, no mezclando ambas esferas. No cumplir con este punto puede ocasionar graves problemas laborales y de pareja.
  • Al terminar una relación, es posible tomar distancia con la otra persona dejando de visitar los lugares que esta frecuenta, pero cuando se trata de un compañero del trabajo, la cosa se complica. Encontrarse diariamente a la otra persona o tener que trabajar codo con codo con ella puede resultar difícil si la ruptura no ha sido amistosa o si todavía existen sentimientos por alguna de las partes.
  • Compartir los momentos de ocio y la vida personal con un compañero del trabajo pueden ocasionar que las conversaciones en casa acaben siempre enfocadas al trabajo, evitando que la pareja se comunique o desconecte de la rutina laboral. La sensación de no tener nada que hablar con el otro, o de pasar demasiado tiempo juntos puede causar también la ruptura de muchas parejas de este tipo.