Aspectos a tener en cuenta antes de salir con una persona mayor

Pueden ser muchas las dudas a la hora de salir con una persona mayor, pero compartiendo una visión de la vida y objetivos comunes la edad tiene por qué ser una barrera para el amor.

Se dice que el amor no tiene límites, ni entiende de idioma, cultura o edad. Sin embargo, y aunque para muchas personas salir con una persona mayor resulta una barrera insalvable, para otras los años son algo que está simplemente en los ojos del que mira y no en la mente ni en el cuerpo del que ama.

Objetivos, intereses y futuro
El éxito de una pareja radica en poder disfrutar de la compañía del otro, compartiendo intereses, objetivos de futuro y visiones de la vida. Salir con una persona mayor implica analizar si ambos miembros de la pareja se encuentran "en el mismo punto". Un ejemplo sería el de la joven de 22 que tras acabar sus estudios desea ver mundo y vivir nuevas experiencias, mientras que su pareja, de 40 años, desea establecerse y vivir una vida tranquila.

 

Si la diferencia de edad en la pareja es grande, esto es, 20 años o más, hay que tener en cuenta factores que quizás ahora no importen, pero sí puedan hacerlo en un futuro. El tema de los hijos es uno de ellos. Quizás el miembro mayor de la pareja se encuentre capacitado para tener hijos, o piense que ya ha llegado su momento, mientras que el más joven sienta que aún le quedan muchos años para tener descendencia.

 

A la hora de salir con una persona mayor, muchas personas expresan sus dudas acerca de la posibilidad de quedarse solas, sin pareja, a una edad relativamente joven. La posibilidad existe de verdad, y es necesario valorar si el amor compartido durante esos años compensa el hecho de enviudar joven.

 

 

La diferencia de edad vista por la sociedad
La diferencia de edad entre los miembros de una pareja no es igual de significativa a unas edades que a otras. A edades más tempranas, salir con una persona mayor, o más joven, supone un mayor impedimento, motivado, en la mayoría de los casos, por razones sociales. No es lo mismo que una persona de 18 años inicie un romance con alguien de 38, que lo haga una persona de 30 con alguien de 50.

Los prejuicios de la sociedad marcan a menudo a las parejas con diferencias de edad. Cuando una mujer o un hombre joven comienzan a salir con una persona mayor, es fácil que surjan las habladurías. Los intereses, sean económicos o de cualquier tipo salen a colación al mencionar a estas parejas. Las parejas en las que ella es mucho mayor que él suelen ser vistas, si cabe, con mayor escepticismo por la sociedad.