Avatar y la revolución 3D en las salas de cine

Avatar fue un escalón fundamental en la imparable ascensión de la revolución 3D en el cine, convirtiéndose en todo un hito de esta revolucionaria tecnología cinematográfica.

La realización de objetos tridimensionales por ordenador, tuvo sus orígenes entre los años 60 y 70, restringiéndose inicialmente al ámbito científico. Unas décadas más tarde irrumpiría en el mundo del entretenimiento para dar origen a la revolución 3D, con animaciones como “Toy Story” o películas que combinan elementos virtuales con imágenes reales, como es el caso de este exitoso film de Cameron.

El nacimiento de Avatar

Sin duda, Avatar, del cineasta James Cameron, marcó un antes y un después en el mundo de la infografía 3D dedicada al cine. Sus impactantes efectos visuales pusieron en evidencia las posibilidades infinitas de este nuevo arte, que combina avances tecnológicos con el trabajo conjunto de técnicos y creadores.

 

 

El director tenía la idea del filme desarrollada desde el año 1994 y decidió postergar su realización hasta que la tecnología disponible en la materia fuera lo suficientemente avanzada como para reflejar plenamente la transgresora idea que tenía en mente. Finalmente, en 2006 comenzó a trabajar en el proyecto, que se estrenó en 2009.

 

 

En la ambiciosa producción se involucraron empresas como la neozelandesa Weta Digital, la misma que desarrolló los efectos de "El señor de los anillos". Durante el último tramo de la realización la compañía puso en marcha sus 40.000 procesadores para trabajar con unos siete u ocho gigabites de datos por segundo. Los artistas de Weta Digital se encargaron de la mayor parte del modelado de personajes, la animación y los renders. De esta forma la revolución 3d sorprendería una vez más al mundo.

 

Un éxito de taquilla

La respuesta popular fue abrumadora. Avatar ha sido uno de los filmes más taquilleros en la historia del cine. Como nunca antes el impacto visual de la revolución 3D dio que hablar entre el público y la crítica. La trama del filme fue además concordante con el espíritu de los tiempos. El guión con un trasfondo ecológico, justiciero y reivindicativo fue acogido con fascinación por los espectadores todo el mundo, especialmente sensibilizados con estas temáticas.