Blanco y negro: ideas clásicas para decorar una habitación

Decorar la habitación es un trabajo que complementa el gusto personal con la creatividad y la imaginación, otorgando a este espacio características y personalidad propia.

Las nuevas tendencias en decoración de interiores han otorgado a la habitación de descanso una proyección privilegiada. El hecho puntual es que se considera a la misma como un espacio propio para el descanso y el relax. Por ello, las ideas del momento proponen generar un espacio acogedor y llamativo a la vez.

Decorando con nuevas ideas

Las tendencias actuales proponen decorar la habitación con un estilo muy personal. Para ello, es imprescindible recabar información acerca de las preferencias y gustos de los usuarios. Se debe saber en detalle si estos utilizan el espacio para descansar, leer, mirar TV, o algún otro menester. Luego, en base a estos datos, se deberá distribuir el espacio.

 

Se sugiere, en primera instancia, disponer la cabecera de la cama sobre la pared más amplia, dejando las ventanas a los costados o a los pies. De esta manera, por las mañanas se hará mejor aprovechamiento de la luz. Además, junto a la ventana, se debe propiciar un espacio de lectura, contando con un sillón cómodo y lámpara de pie para las noches.

Blanco y negro

Una buena opción para decorar la habitación es aplicar en paredes, pisos y objetos colores básicos, como el blanco y el negro. Por ejemplo, si la habitación posee un tamaño grande, se pueden pintar sus paredes en negro y utilizar alfombra y ropa de cama blanca. Las luces juegan un rol importante. Las mismas deberán colocarse sobre la pared, proyectadas hacia el techo.

 

En caso de tener una habitación pequeña, se pueden seleccionar dos paredes para colocar color negro y otras dos con blanco. Los colores iguales deben quedar enfrentados. En este caso, se puede decorar con adornos en colores rojos, naranjas o amarillos, los que realzarán el espíritu del lugar. A su vez, se puede pensar en cuadros coloridos, especialmente aquellos abstractos.
Los grandes aliados de este estilo de decoración son los pisos en blanco y negro. Aquellos que imitan, por ejemplo, un tablero de ajedrez.