Buenos hábitos de estudio para preparar oposiciones

Ya sea para aprobar selectividad, sacar una carrera o preparar unas oposiciones, los buenos hábitos de estudio son la clave fundamental para cumplir cualquiera de estas metas.

Una de las claves fundamentales para preparar unas oposiciones es la disciplina. No se puede dejar nada al azar, sino que todo debe estar planificado, regido y establecido. La otra clave imprescindible es la motivación. Adquirir la suficiente autoconfianza es una de las claves para conseguir  destacar y obtener la plaza deseada vendiéndose de la mejor manera posible.

Planificar los temas para adquirir unos buenos hábitos de estudio
Para adquirir unos buenos hábitos de estudio durante el año de oposiciones, los primeros días de estudio se deben dedicar a la planificación del temario. Para ello hay que dividir el número total de temas en bloques. Una vez hecho esto, hay que volver a dividir cada bloque en meses, semanas y días. De esta forma se puede llevar un control del ritmo de estudio y marcar unas metas que añadirán un grado de motivación y satisfacción al alcanzarlas.

Estrategias para mantener unos buenos hábitos de estudio
Una vez planificado el tiempo de estudio que se le va a dedicar cada tema, hay que organizar y elegir las formas de estudio que mejor se adecúan a nuestra formación y capacidades. Este tipo de estrategias para mantener unos buenos hábitos de estudio van desde hacer resúmenes de cada tema a elaborar cronogramas, esquemas o mapas conceptuales.

 

Un detalle muy importante a la hora de elaborar los resúmenes es que todos deben ocupar el mismo tamaño, independientemente de la longitud del tema. Esto se debe a que en el examen se tiene el mismo tiempo para escribir sobre un tema de 20 folios que sobre uno de dos. Por ello, si en una hora y media uno es capaz de escribir a mano tres folios, todos los temas deben ocupar tres folios, para así garantizar buenos resultados.

Crear una rutina para favorecer unos buenos hábitos de estudio
La disciplina es el eje que fortalece los buenos hábitos de estudio. El cerebro y el cuerpo funcionan por rutinas, por costumbres. Cuando se comienza a estudiar durante una semana a las siete de la mañana, al cabo de 15 días el cerebro asimila que esa es la hora de estudio y genera automáticamente las sustancias químicas que se liberan durante el aprendizaje, por lo que se facilita la predisposición hacia la tarea.

 

Por último, queda añadir que para reforzar los buenos hábitos de estudio es fundamental dedicar unas horas al día a otro tipo de actividades o aficiones. Ya que el aprendizaje se realiza habitualmente de forma sedentaria, conviene complementarlo con algún tipo de práctica deportiva estimulante y moderadamente intensa que nos ayude a pensar en otras cosas y evadirnos de los nervios y la presión.