Campus Stellae: guía para descubrir Santiago de Compostela

Aunque, para muchos, Santiago de Compostela solo sea el final del Camino del mismo nombre, esta ciudad milenaria tiene una gran oferta de ocio así como de cultura.

La ciudad peregrina de la península es, además, una de las que más puede sorprender por sus sinuosas calles repletas de encanto y un casco histórico que hace las delicias de todo el que se asoma a las tierras compostelanas. Santiago de Compostela abre sus puertas a todos los turistas para que puedan disfrutar de los manjares gallegos, su música entrañable y el arte imperecedero de la catedral.

Un casco histórico muy especial

Pasear por la Rúa do Franco supone toda una experiencia, especialmente cuando el tiempo acompaña. En ella se agolpan decenas de mesones y restaurantes en los que, por un módico precio que ronda los doce euros, se puede degustar un buen pote gallego y la mejor gastronomía de la comunidad. En esta calle será posible, asimismo, comprar recuerdos para familiares y amigos ya que está atestada de tiendas.

 

Las visitas obligadas son la Praza das Praterías, donde se encuentra la torre de la Berenguela, la Praza da Quintana y, por su puesto, la Praza do Obradoiro, una de las más emblemáticas de Santiago de Compostela por estar siempre en movimiento a causa de una gran cantidad de peregrinos que llegan a la ciudad del Apóstol y, también, a los turistas que pueblan las calles compostelanas, prácticamente, todo el año.

 

Especialmente en los meses de verano, se recomienda tomarse un refresco en Porta Faxeira o visitar la Praza do Toural, en donde casi siempre hay actuaciones. Asimismo, resultará una experiencia pasearse por el Mercado de Abastos de Santiago de Compostela, lugar en el cual se ofrece la posibilidad de probar pulpo "á feira" y otras delicias gallegas.

El arte y el deporte en la ciudad de la concha

Aquellos que deseen ahondar más en las raíces de Galicia se quedarán maravillados en el museo do Pobo Galego. Justo al lado del gran edificio se encuentra el Centro Galego de Arte Contemporáneo, un espacio moderno que cuenta con cafetería y colección permanente. Si se ha decido visitar estas opciones culturales resultará imprescindible pasear por el parque que las rodea, el Parque de Bonaval, obra del prestigioso arquitecto Álvaro Siza, en el que se encuentra el Convento de Santo Domingo de Bonaval. Las visitas ineludibles que completarían la ronda cultural serían la Cidade da Cultura y el interior de la catedral de Santiago de Compostela.

 

Del mismo modo, los deportistas están de enhorabuena en una tierra que acoge a toda clase de peregrinos. Los más aventureros pueden hacer una o dos etapas del Camino de Santiago y pueden elegir la bicicleta o incluso el caballo si no desean hacerlas a pie. Respecto a aquellos que pretendan pasar una vacaciones más tranquilas, es recomendable visitar el Monte do Pedroso en el que existen accesos habilitados, parque infantil y una cafetería.