Cartas náuticas para el examen del PER: qué son y cómo funcionan

Saber qué son y cómo se utilizan las cartas náuticas, es fundamental para convertirse oficialmente en patrón de embarcaciones de recreo.

Un patrón de una embarcación de recreo que no conozca qué son y cómo se usan las cartas náuticas, es como un cocinero que no interpreta correctamente las recetas. Por ello, el conocer y saber leer este tipo de cartografía es un requisito fundamental para superar con éxito el examen para la obtención del título de "Patrón de Embarcaciones de Recreo" o PER.

Qué son y qué tipos de cartas náuticas hay
Las cartas náuticas son mapas o planos, que se utilizan para la navegación náutica. Existen diversos tipos de cartas náuticas, los cuales se usan dependiendo de la zona geográfica y el tipo de aguas que se vayan a navegar.

Así por ejemplo, para navegaciones por océano, se emplea la carta de tipo menor general, que usa una escala 1/30.000.000 a 1/3.000.000; mientras que para navegaciones con rumbo directo, se emplea la carta menor de arrumbamiento, a una escala 1/3.000.000 a 1/200.000.

Cuando se navega con costa a la vista, lo más usual es emplear una carta de punto mayor, de navegación costera y escala 1/200.000 a 1/50.000. Pero cuando el barco se aproxima a un puerto o a otro punto de la costa, lo más recomendable es el empleo de la carta de punto mayor recalada, a escala 1/25.000. Por último, si el barco navega por fondeaderos o puertos, la carta apropiada para navegar sería la de punto mayor de portulanos a escala inferior a 1/25.000.

En algunas cartas se incluye un "cartucho", que no es más que una zona del mapa ampliada, con información detallada y necesaria para navegar por ésa zona, y que a la escala habitual del mapa no se podría incluir.

Símbolos en las cartas náuticas
Sobre las cartas náuticas, se pueden observar una serie de símbolos y letras que ayudan a interpretar la carta de forma correcta. Nos indican los accidentes geográficos: cabos, golfos o islotes; la profundidad del mar, la naturaleza del fondo marino (arenoso o rocoso) y posibles puntos de referencia (puertos y faros).

Además, contienen información más precisa como peligros existentes que se van a encontrar en la ruta, como rocas superficiales, arrecifes o naufragios. E incluso la declinación magnética o la variación natural. Todos ellos, datos indispensables para poder navegar de forma segura; y es que en la mar toda precaución es poca.