Chueca: vida nocturna en el barrio gay de Madrid

El barrio de Chueca ha sufrido un gran cambio con la llegada de este colectivo, convirtiéndose el comercio y el ocio en la principal fuente de ingresos para los vecinos.

Salir de marcha por esta zona de Madrid no se traduce en que solo un colectivo sea el asiduo de Chueca, cualquier persona con ganas de fiesta independientemente de sus preferencias sexuales puede acudir y pasar un buen rato y prueba de ello es la variada clientela con la que cuentan sus locales.
Orígen e influencia
Durante los años ochenta cuando el barrio no estaba revitalizado la venta de droga y delincuencia era la cara más visible del sector. Con la instalación de locales como comercios y negocios se consiguió un cambio completo de imagen y la mejora se noto enseguida.
El ambiente creado atrajo a mucha gente a la zona y sobre todo por las noches y al haber seguridad y posibilidad de fiesta más personas se convirtieron en habituales de Chueca. Desde bares hasta discotecas, pasando por espectáculos temáticos y pubs que sin excluir a nadie ofrecen copas, diversión y fantasía.
Zona de marcha
Lo más corriente es ir de sitio en sitio realizando un recorrido ya definido si es conocida la zona o buscar información en Internet en donde aparecen consejos y guías que ayudan bastante si es la primera vez. Los días normales con más gente son los viernes y sábados. aunque durante semana también se encuentran lugares abiertos en donde pasar un buen rato.
Se consumen desde copas selectas para clientes sibaritas y exclusivos hasta minis de cerveza o calimocho o cubatas para cualquier bolsillo. Lo que se pretende es integrar en Chueca a la mayor cantidad posible de marchosos para que no se convierta en un ghetto. La musica es variopinta desde salsa y merengue hasta pop normal o espectáculos en directo. Sobre todo lo destacable de su ambiente es la decoración de muchos de sus establecimientos. La variedad de actividades que por la noche se pueden realizar es enorme. Durante las veinticuatro horas la variedad de razas, tendencias y colores de sus visitantes es un ejemplo de tolerancia y convivencia social de la que muchos deberían de tomar ejemplo.