Clasificación de los diferentes tipos de tasas bancarias

La división de las tasas bancarias de interés en términos de fijas o variables es la más relevante por los efectos que conlleva para los clientes en general.

Aunque existen varios criterios para catalogar las tasas bancarias, la más trascendente tiene que ver con su volatilidad, pues genera preocupación por parte de los deudores. Conviene, en consecuencia, tener muy claros estos conceptos para tomar la decisión adecuada al solicitar un crédito.

El interés fijo

Las tasas bancarias a interés fijo son aquellas en las que se establece como pago un porcentaje predeterminado. Si la institución financiera presta 100.000 euros al 6% anual, los intereses serán 6.000 euros. El cliente conoce de antemano cuál es su obligación, sin que pueda modificarse.

 

Hay que aclarar que no basta con conocer la tasa nominal, pues la entidad prestamista normalmente cobra también una comisión, que carga al comienzo del préstamo. Si se tienen en cuenta estos pagos se obtiene la llamada tasa anual efectiva (TAE) que refleja realmente el coste exacto de la operación.

 

En el ejemplo, si el banco además del interés cobra una comisión del 2% pagada por adelantado, y el crédito es a un plazo de un año, la TAE ya no es del 6%, sino del 10,2524%. Por cierto, existen simuladores de préstamos en Internet que permiten realizar dicho cálculo fácilmente.

El interés variable

El prestamista puede preferir cobrar unas tasas bancarias llamadas de interés variable, en las que se toma un índice de referencia y se agrega un diferencial. Dicho indicador aumenta o disminuye periódicamente, por lo que el prestatario no sabe cuánto va a pagar por intereses después de cada periodo.

 

El índice más usado en España es el euribor, que es la tasa de interés promedio que se cobran los 42 principales bancos entre sí en el mercado interbancario de la zona euro, aunque para préstamos hipotecarios también suelen escogerse otros referenciales.

 

Para citar un ejemplo, si se acuerda una tasa de euribor más dos por ciento por periodos de seis meses, asumiendo que el índice en ese momento es de 2,3%, el interés será entonces del 4,3%. Si el euribor sube al final del lapso a 3%, las tasas bancarias de interés para el siguiente semestre serán de 5%.