Claves del cine de Almodóvar

El cine español actual ha estado condicionado por Almodóvar debido a su carácter nostálgico, sus pinceladas naturalistas y un carisma que inspira empatía.

El cineasta manchego ha recibido tantas críticas positivas como negativas de su obra. Almodóvar está acostumbrado a generar controversia como representante abanderado que es de la ya pasada Movida Madrileña aunque es cierto que ya lejos le queda a Pedro este pasado después de que medio mundo escuchara a Penélope Cruz gritar su nombre en los Oscar de 1999 por "Todo sobre mi madre".

La homosexualidad inspiradora y sus musas

Un tema densamente tratado en toda su trayectoria ha sido la homosexualidad. Almodóvar no ha tenido nunca inconveniente en hablar de esta opción sexual, así como del travestismo y la transexualidad. La protagonista de "La ley del deseo", encarnada por Carmen Maura, refleja muy bien la amplitud de perspectivas con las que el cineasta ha observado esta realidad.

 

Asimismo, se ha visto en él una fijación por determinadas mujeres que han llegado a tener un reconocimiento con el sobrenombre de "chicas Almodóvar". De hecho, haber adquirido este apelativo ha conseguido que algunas de ellas ganaran una fama que, de otro modo, quizás nunca hubiera llegado. Las más notables han sido Carmen Maura, Victoria Abril, Penélope Cruz y Rosi de Palma.

El cine naturalista de un nostálgico

Atravesando los umbrales creativos de mitos del séptimo arte tales como Fellini o Luis Buñuel, el artista manchego ha conseguido que su películas se alejen del cine clásico español caracterizado por unas acciones y diálogos costumbristas de mediados del siglo XX. Sus cuadros son esbozos de artistas que van desde Velázquez con Penélope Cruz hasta los temas Picassianos con la inconfunible Rossi de Palma.

 

Sin embargo, el cine de Almodóvar huele al añejo de los tiempos pasados, con una puesta en escena más propia de la década de los ochenta que de los noventa, la que les tocó a sus películas, ya que siempre quedará en ellas la melancolía propia de quien cree que lo bueno ya pasó y que el único modo de que siga existiendo es mantenerlo en la memoria propia y en la de los espectadores.