Claves para descubrir el éxito de los cómics de Allan Moore

Alan Moore se ha convertido en el autor de referencia debido a sus novelas gráficas, las complejas descripciones de las viñetas de sus cómics y una filosofía muy particular.

El creador de novelas gráficas como "V de Vendetta" y "Watchmen", Alan Moore, ha sido, además, una de las figuras dentro del mundo del cómic que más ha contribuido a modernizarlo y captar el interés de nuevas generaciones. Sus historias son capaces de que el lector se sumerga en sociedades dictatoriales o suburbios de las ciudades y observen la realidad más cruda de la literatura.

La narrativa del hacedor de sueños y pesadillas

Uno de los secretos que convierten a Alan Moore en una autoridad de la novela gráfica moderna es, justamente, la utilización de este concepto. El contenido de los tebeos clásicos era fundamentalmente visual, por lo que en términos literarios la función del escritor se reducía a ampliar la información no especificada en las viñetas. Alan Moore rompe con esto creando un universo de filosofías y notas a pie de página.

 

Asimismo, sus años dorados en lo que a literatura de calidad se refiere, se concentran en la década de los ochenta y noventa en los que salen a la luz parte de las obra anteriormente citadas, "From Hell", "Miracleman" y "Batman: the killing joke" en los que utiliza historietas paralelas a la original y se ahonda en la filosofía y motivaciones de los mismos.

El carisma de un creador taciturno

Aunque su fama le preceda, lo cierto es que Alan Moore en sí mismo forma parte de su obra de ciencia ficción, ya que con sus largas barbas, un carácter desenfadado, la misantropía manifiesta y cierto desdén hacia los medios de comunicación, se ha convertido en el punto de referencia y modelo de imitación para muchos jóvenes.

 

Quizás halla conseguido que muchos lectores de cómics se interesasen por él porque siempre afirmó que había creado sus historias con la intención de que fuera imposible que que quedaran plasmadas en una película y, cuando tuvo que ceder los derechos de obras como V de Vendetta, Watchmen y From Hell por cuestiones contractuales, decidiese no aparecer en los créditos una vez hechas las películas porque le avergonzaban.