Comedor escolar: ventajas e inconvenientes

El aprendizaje de una correcta alimentación destaca como ventaja del comedor escolar, frente a la falta de calidad de los alimentos y hace difícil decidir si es o no una buena alternativa.

Actualmente el comedor escolar desempeña un importante servicio social, ya que en él los niños llevan a cabo una de las comidas más importantes del día. Aunque el objetivo es el aprendizaje de nuevos sabores y costumbres, en algunos comedores escolares se olvidan del concepto básico de dieta equilibrada.

Ventajas del comedor escolar

La ventaja principal que ofrece el comedor escolar es el cuidado de los niños, ya que algunos padres con problemas de horario no tienen la posibilidad de encargarse a ciertas horas de sus hijos. Así, este servicio cuidará de su alimentación dejando a sus padres tranquilos y libres para desempeñar sus obligaciones.

 

Otra de las ventajas que ya se ha nombrado con anterioridad es el descubrimiento de una gran cantidad de sabores, de buenos hábitos alimenticios y en general de una dieta equilibrada, en la que las frutas y las verduras tendrán una gran importancia.

 

Por último, en relación con lo anterior, la introducción de las verduras y de las frutas, así como de una alimentación variada, podrá ayudar a la prevención de enfermedades relacionadas con la falta de nutrientes necesarios en el organismo, como, por ejemplo, la anemia.

Inconvenientes del comedor escolar

Muchos padres renuncian al servicio del comedor escolar porque consideran que en los comedores escolares los niños se alimentan de una forma perjudicial, olvidando las frutas y las verduras y abusando tanto de los fritos como de los azúcares y las grasas.

 

Otro inconveniente es la posible falta de calidad y control de los alimentos. Así, gran cantidad de comedores escolares no disponen de una cocina correctamente equipada y deciden usar de forma abusiva de los servicios del catering y de la comida pre cocinada.

 

Finalmente, en una gran cantidad comedores tampoco se lleva un control escrupuloso de las circunstancias concretas de cada niño, y podría ser posible que estos presentasen afecciones, como la enfermedad celíaca que precisa de unos cuidados especiales.