Cómo actuar ante una rotura de ligamentos

Cuando surge una rotura de ligamentos actuar rápido puede ser sumamente importante, tener unos conocimientos básicos ayudan a manejar la situación y aliviar a quien lo padece.

La rotura de ligamentos suele darse cuando la persona realiza un esfuerzo excesivo. Cuando ocurre un accidente y surgen los primeros síntomas es importante actuar rápido para aliviar el dolor, de este modo se evitan daños mayores que puedan afectar de modo irreversible. El alivio temporal puede resultar muy beneficioso para el posterior tratamiento.

Los síntomas de la rotura

Por lo general esto suele ocurrir cuando la persona realiza un esfuerzo más allá de sus posibilidades, lo que sería sobrepasar la elasticidad del ligamento, un movimiento mal controlado, o incluso un golpe. Los deportistas son los más propensos a estas dolencias, ya que suelen realizar ejercicios extremos en los que los ligamentos están más expuestos a estas roturas.

 

Los síntomas más evidentes son: inflamación de la zona y un dolor fuerte y agudo que imposibilita la movilidad, lo normal es que vaya disminuyendo al cabo de un rato. Este alivio será mayor cuando se trata inmediatamente, pero no se debe dejar de acudir a un médico pues aunque el dolor desista el problema sigue ahí.

Qué hacer frente a la rotura de ligamentos

Es importante ante todo actuar lo más rápido posible para evitar mayores complicaciones que a la larga se transformen en un daño peor. Cuando una persona demuestra los síntomas anteriormente descritos hay que tratar de obtener una bolsa de hielo. Sería interesante poner sobre el sitio algún paño o toalla para que el hielo no esté en contacto directo con la inflamación. Se aplica el frío durante unos minutos, hasta que el afectado lo soporte y se retira otros minutos.

 

El efecto de frío hará que la inflamación baje y el dolor disminuya. Si en el lugar donde ha ocurrido no hubiese hielo se podría usar una lata de refresco, o trapos empapados en agua, no se debe poner nada de calor. Una vez recuperada la movilidad se debe acudir al médico sin demora.

 

Ante la rotura de ligamentos es aconsejable no realizar movimientos durante un tiempo hasta que esté totalmente curado, en caso contrario se provocaría un mal mayor. Un posible alivio temporal puede ser una trampa para que quien la sufre crea que ya está sanado.