Cómo afecta la dieta a nuestra salud

La frase "somos lo que comemos" es una realidad imposible de rebatir, teniendo la gran mayoría de las enfermedades que se padecen origen en una dieta incorrecta.

Hay que aprender a dar el valor merecido al tipo de alimentos que se ingieren, ya que son parte fundamental para el desarrollo del organismo en los más pequeños y para el mantenimiento de las energías necesarias en la actividad diaria en los más adultos. Prestar atención y llevar una dieta equilibrada ayudará a prevenir problemas de salud.

La alimentación actual

Debido a las prisas en esta sociedad, la comida rápida o basura está en auge, siendo un recurso fácil para aquellas familias que no tienen tiempo de cocinar, pero afectando a la larga, a la salud de sus miembros. Aprender a seleccionar lo que comemos es más importante de lo que se piensa, muchísimas enfermedades se podrían prevenir llevando una dieta adecuada.

 

Las grasas saturadas de las frituras que se acumulan en el organismo, el colesterol que producen que tarde o temprano tiene consecuencias graves en el corazón, la bollería industrial con su azúcares refinados que hacen sufrir terriblemente al hígado, al sistema digestivo y a los dientes, o las carnes y la leche llenas de hormonas son parte de la dieta diaria.

 

En definitiva, entre estos alimentos y la cantidad de conservantes, edulcorantes y otras sustancias nocivas que se ingieren en grandes cantidades, los hospitales están llenos de gente que si hubiera cuidado su dieta no tendría muchos de esos problemas de salud.

La mejor dieta

Todos sabemos que lo mejor es comer frutas, verduras, alimentos preparados en la cazuela, ensaladas, frutos secos naturales, cereales como el arroz y el trigo integrales para favorecer el tránsito intestinal y acabar con uno de los grandes problemas de la alimentación basura, el estreñimiento, cocinando con poco aceite o, si es posible, al vapor.

 

Pero muchas veces, debido a la producción de tipo industrial, hasta estos alimentos están contaminados de pesticidas y productos químicos. La alimentación orgánica o ecológica permite una alimentación libre de estos venenos ayudando a prevenir muchas enfermedades. Una mala alimentación baja las defensas del organismo, dejándolo expuesto a las enfermedades.