Cómo ajustar el color en la pantalla de la televisión

En ocasiones la visualización prolongada de la pantalla del televisor puede provocar dolor de cabeza y picor de ojos, por lo que conviene ajustar el color de la imagen para optimizar la calidad de la imagen.

Cuando se pasa mucho tiempo frente al televisor en ocasiones se puede sentir dolor de cabeza o cansancio en los ojos y esto se debe a la configuración de la pantalla. Ajustar el color es uno de los procedimientos que se debe realizar para optimizar la calidad de la imagen y evitar este tipo de molestias.

Configuración de la pantalla

  • Muchos aparatos además de contar con el menú característico para estas aplicaciones, incluyen algunos tipos de pantalla predeterminados, como por ejemplo "suave", "usuario", "estándar" y "dinámico". Esto permite ajustar el color e intensidad de la pantalla pulsando apenas un botón del mando a distancia. Sin embargo, cada usuario podrá ajustar el color y todos los demás elementos a su gusto según el momento.

Opciones de menú

  • El control remoto del televisor cuenta con un botón denominado "menú" que abarca distintas funciones relacionadas con la apariencia y funcionamiento del aparato. Cuando se dirige a este punto probablemente encontrará en una primera placa la opción "imagen" que cuenta con distintos elementos que deberán combinarse para lograr la imagen de su preferencia.
  • El "brillo" mide la luminosidad general de la pantalla y se ajusta con los controles de modo que se aumenta o disminuye el nivel de sombras. Es recomendable que se ubique el grado de brillo por encima de la media establecida por su televisor. De este modo podrá captar con más claridad las imágenes sin forzar la vista.
  • El contraste también ayuda a controlar la intensidad de color, cuanto más contraste más detallada se verá la imagen en cuanto a su profundidad y riqueza. Puede contribuir a mejorar la calidad del color.
  • Tras establecer estos parámetros llega el momento de ajustar el color. No es recomendable llevarlo al máximo de la escala ya que eso saturaría la imagen exagerando el tono de muchos colores, especialmente la escala de rojos. Conviene ubicar la gradación en el sesenta o setenta por ciento de la escala, según las preferencias personales.
  • Por último, se ajustará la nitidez para definir los últimos detalles y de este modo terminar de ajustar el color de la pantalla. Es importante resaltar que debe haber armonía entre estos elementos para no sobrecargar la imagen ya que esto genera las ya mencionadas molestias en la visión, sobre todo si se pasan varias horas frente al televisor.
  • Puede suceder que en algunas señales sea necesario reajustar ya que a veces de un canal a otro hay modificaciones de intensidad o saturación. Ajustar el color debe ser un procedimiento que se realice regularmente para optimizar la calidad de la imagen en su televisor.