Cómo amueblar tu primera habitación universitaria

La clave para amueblar tu primera habitación de manera idónea está en elegir el mobiliario indispensable y la decoración adecuada.

La época universitaria es una etapa en la que la que la mayoría de los jóvenes tienen que dejar sus hogares y mudarse a la ciudad en la que cursarán sus estudios. Si estás en esta situación, el primer paso que debes dar es buscar alojamiento, ya sea en una residencia o en un piso compartido, y comprobar que este sitio dispone de todo lo necesario para desenvolverte en tu nueva vida. Un requisito fundamental que hará que te sientas a gusto en este lugar consiste en amueblar tu primera habitación universitaria, adaptándola a tu estilo y gustos personales.

El mobiliario

  • Antes de empezar con las compras para amueblar tu primera habitación conviene que midas el espacio del que dispones y hagas un pequeño esbozo de cómo quieres dividirlo, diferenciando claramente tres áreas claves con las cuales debe contar toda habitación: una zona destinada al descanso, otra para el estudio, y una última dedicada al ocio.
  • Para la zona de descanso es imprescindible una cama con un buen colchón, una mesita de noche donde puedas colocar, entre otros útiles, una lamparilla y un despertador, y un armario para tu ropa.
  • La zona destinada al estudio debe contar con un escritorio lo suficientemente grande para que quepa un equipo informático y un área de trabajo. También es indispensable una silla cómoda y una estantería donde colocar todos tus libros y apuntes, de manera que cuando te dispongas a estudiar lo tengas todo a mano.
  • La zona de esparcimiento debe estar suficientemente separada del área de estudio. Es muy importante que tengas esto en cuenta a la hora de amueblar tu primera habitación, ya que servirá para evitar posibles tentaciones en la época de exámenes. Esta zona estará formada por aquellas cosas que sirvan para relajarte y desconectar de tus tareas diarias y será el sitio ideal para colocar el equipo de música, los álbumes de fotos, las revistas y todo aquello que forme parte de tus aficiones.

La decoración

  • Para amueblar tu primera habitación completamente no debes olvidarte de la decoración. Además de dar tu toque personal a la estancia, puede servir de ayuda para organizarte. Por ejemplo, es muy útil disponer de un panel de corcho colgado en la pared en el que, además de fotos y recuerdos personales, puedes fijar el horario de tus clases, las tareas pendientes y la fecha de tus exámenes.
  • También puedes colgar en las paredes pósteres de tus ídolos o de paisajes bonitos, así como reproducciones de cuadros famosos que sean de tu agrado. Para finalizar, recuerda comprar alguna planta o un jarrón con flores que servirá para dar un toque natural a la estancia y perfumarla sutilmente.