Cómo arreglar correctamente paredes viejas de cemento

Muchas veces las paredes viejas comienzan a sufrir el paso del tiempo manifestándose con pequeñas grietas o agujeros que por suerte, no son nada díficiles de reparar.

Los cambios climatológicos o simplemente el avance de los años a menudo dejan huella en las paredes viejas de cemento, que aparte de poder llegar a poner en peligro la estructura de cualquier hogar, suelen ser verdaderamente antiestéticas, aunque por suerte existen métodos para solucionar este problema fácilmente.

Reparar una pared vieja de cemento

La humedad es uno de los factores que contribuyen a acelerar el deterioro de una pared o techo de cemento, produciendo pequeñas fisuras que pueden incluso convertirse en un foco de contaminación.

 

El primer paso a seguir para arreglar cualquier desperfecto en una de estas paredes viejas es averiguar el material con el que se va a trabajar, pues no es lo mismo intentar arreglar una de madera, por ejemplo, que una de ladrillo o de cemento como es el caso, ya que los elementos a utilizar, obviamente, variarán.

 

Si la grieta a arreglar es pequeña, no más grande de 3 milímetros, la reparación será muy sencilla y rápida. Tan sólo se necesitará reparador de resina que se aplicará en el interior de la hendidura y listo. Si hubiera quedado algún componente metálico a la vista, se puede utilizar cualquier anticorrosivo.

Pautas para arreglar paredes viejas

Si el desperfecto es mayor de los tres milímetros mencionados, el procedimiento a seguir cambia y aunque sea el primer impulso, nunca se debe verter cemento todavía húmedo en el agujero de la pared ya que lo único que se conseguirá es que chorree hacia el exterior.

 

Lo ideal es conseguir cualquier objeto que se pueda introducir en el agujero y que permita el paso del cemento sin ningún obstáculo. Una malla metálica de las que se pueden encontrar en cualquier ferretería, sería la herramienta idónea.

 

Se introduce esta malla en el agujero a arreglar y se echa una capa de cemento húmedo. Una vez esté casi seca, se añade otra, y así sucesivamente hasta rellenar el agujero completamente. Cuando se hay terminado, se recorta el sobrante de la malla metálica y el problema se habrá resulto favorable y rápidamente.