Cómo arreglar un grifo que gotea: consejos de fontanero

Arreglar uno mismo, aunque de forma profesional, ese grifo que gotea, supondrá un ahorro en la reparación pero además en la factura del agua de casa.

Un grifo que gotea es por definición: un problema, puede ser un simple pero molesto goteo que desespere los nervios más templados o puede llegar a ser el causante de algún que otro desastre en el hogar. Repararlo de una forma profesional y con escaso material será una tarea sencilla que permitirá hacer frente a pequeñas inundaciones, a las incómodas goteras e incluso a evitar malgastar este recurso tan preciado.

Funcionamiento de un grifo

  • Un grifo es un sencillo mecanismo encargado de interrumpir el flujo de agua en el extremo de una cañería o en su parte media en función de llave de paso. Debido a su naturaleza mecánica, este está compuesto de una serie de elementos más susceptibles al desgaste y a las pequeñas imperfecciones de fábrica, que pueden dar como resultado un grifo que gotea.
  • La presencia de muy pocas piezas: llave, válvula, tuercas y junta, en lo que a la mecánica se refiere, hacen de este un mecanismo sencillo de reparar. Su funcionamiento es parecido bien sea en los modelos más convencionales como en los nuevos monomandos. 

Procedimiento de reparación

  • Un grifo que gotea tiene dos posibles fuentes de goteo: la junta o rosca de éste con la tubería, y la unión entre la llave y la válvula. Según sea el caso se procederá de una u otra manera. Previamente a la intervención, y en ambos casos, se deberá cerrar la llave general de agua.
  • La avería más frecuente es el que gotea por la llave debido al desgaste o desecamiento de las gomas que aislan el grifo de la válvula. Se reparará mediante el desenroscado del mando con la ayuda de una llave inglesa o un ‘pico de loro’ y con la sustitución de la goma dañada por una de nueva volviendo a montar el dispositivo.
  • Menos frecuente, pero de mayores consecuencias, es el grifo que gotea por la rosca. También es de fácil resolución y se procederá con su desenroscado del latiguillo o de la cañería donde va roscado. Se aplicarán de forma generosa unas vueltas de cinta de teflón (cinta blanca que se asemeja a la cinta aislante y de venta en ferreterías) sobre la rosca del grifo que gotea.
  • Una vez encintado se volverá a enroscar en su sitio y se apretará fuertemente con ayuda de las herramientas. Finalmente, se pedirá a otra persona que vuelva a dar el agua general mientras se comprueba ‘in situ’ que el grifo que goteaba ya ha cesado.