Cómo articular un discurso público interesante

Métodos prácticos para articular un discurso interesante y sencillos pasos para hacer que emociones negativas jueguen a tu favor

Conocemos por discurso público aquel que se realiza en base a un tema de interés para cierta cantidad de gente. La persona que será el discursante debe ser autoridad en el tema a tratar ya que de esta manera alcanzara mayor impacto entre el público y más aún si estos comparten cierto grado de afinidad y conocimiento real respecto al tema que el discursante va a trasmitir.

Métodos prácticos para un discurso interesante
Uno de los primeros pasos que tenemos que tener claro al momento de dar un discurso es el objetivo que queremos que el público haga después que termine el mismo, debemos empezar con algún título, frase o enunciado interesante que comunique la idea general en que basara el discursante su exposición, seguido de esto debemos ordenar nuestras ideas de tal manera que sea fácil de entender lo que se quiere trasmitir al público. Hay varias fórmulas: causa y efecto puede ser una de ellas, en la que la causa es la administración deficiente de un orfanato y el efecto es un orfanato descuidado y niños enfermos.

Preparar una introducción que impacte; corta pero que atraiga la atención total del público, muchos de los grandes oradores utilizan historias en el transcurso de su exposición esto mantiene al público atento y no lo aburre, podemos mantener la atención también con una rueda de preguntas respecto al tema que se está tratando haciendo que el público participe. Y para terminar, motivar al público con un pedido de lo que se expuso, llevarlo a la reflexión y que tome acción de inmediato. Tomando el ejemplo anterior, podemos solicitar al público un donativo para el orfanato.

Emociones negativas que pueden jugar a tu favor en un discurso público
Es normal que todo aquel que va a dar un discurso público esté lleno de nervios pero no debe ser así, ya que esto nos puede servir para poder “salir del paso” dando un toque de interés al público. Solo tenemos que detenernos un momento, hacer una pausa para respirar, lógicamente para el discursante serán minutos interminables pero no para el público ya que esté lo verá como algo natural. Esto le dará al discursante tiempo para aclarar sus ideas y no trasmitir así oraciones o frases incoherentes.

Debemos también evitar los saludos; si estos se dan, deben ser directos a todo el público o a alguna persona importante que se encuentre en el auditorio. Si nos explayamos con los saludos puede ocasionar que se “corte” el interés que tiene el público al momento de iniciar el discurso. Otro punto que debemos evitar es pedir disculpas por si en algún momento nos equivocamos al momento de trasmitir las ideas, evitemos esto haciendo una pausa y continuar con el discurso.

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