Cómo aumentar la concentración para preparar un examen

Dormir bien, estudiar y repasar cada día la lección, hacer esquemas y alimentarse de forma sana ayudan a aumentar la concentración cuando hay que enfrentarse a un examen.

Antes de un examen es necesario prepararse tanto física como psicológicamente. Para aumentar la concentración de cara a un examen hay que establecer una rutina de estudio y un plan de vida sano y equilibrado, dormir bien y llevar una alimentación sana y equilibrada. Los tiempos de ocio también son importantes para descansar la mente y poder estudiar sin agobios.

Preparativos antes del examen

  • Para aumentar la concentración antes de un examen es preciso estudiar diariamente para llevar al día la asignatura, participando en clase y planteando las dudas al profesor así como realizando trabajos opcionales. Estos trabajos ayudan a comprender la asignatura y a saber desarrollar los puntos dados en clase por parte del profesor, además de dar una idea de la preparación previa que tiene el alumno antes de realizar el examen.
  • Hacer esquemas de las lecciones ayuda a aumentar la concentración durante las horas de estudio, ya que permite estudiar de forma ordenada y clara. Además el hecho de hacer esquemas sirve para hacer pequeños repasos de cada capítulo, lo que ayuda a la memorización de la materia.
  • Conviene estudiar en sitios tranquilos, sin distracciones, basando en el estudio en los libros apuntes, e incluso con Internet a mano para poder consultar en caso de duda. 
  • Por poco relacionado que parezca la mente trabaja mejor cuando el cuerpo está sano y su funcionamiento está en orden;  por lo que es aconsejable llevar una dieta sana, con pocas grasas, y hacer deporte en los tiempos libres para despejarse y mantenerse en forma.

Consejos más allá de los libros

  • Para aumentar la concentración durante el examen es necesario dormir bien la noche anterior al examen. Es aconsejable realizar un pequeño repaso a los apuntes y a los esquemas antes de dormir por si pudiese quedar algún punto sin tratar lo suficiente o para resolver dudas de última hora.
  • Lo ideal es acostarse pronto e intentar no pensar en el examen del día siguiente, por ejemplo concentrándose en la respiración y procurando relajarse para dormir. Esto ayudará a entrar en la fase del sueño para poder despertarse el día del examen con la cabeza despejada y con las energías suficientes para afrontar un examen.
  • El día del examen es preferible llegar temprano al centro de estudios para aumentar la concentración durante la evaluación. Para evitar nervios de última hora es importante asegurarse de tener todo el material necesario para realizar el examen. Lo ideal es entrar en el examen seguro y relajado. La tranquilidad ayuda a aumentar la concentración antes y durante la prueba y además evita quedarse en blanco o distraerse durante la prueba.