Cómo calcular los distintos tipos de tasas de cambio

La tasa que publica el Banco Central Europeo es sólo una referencia para calcular el tipo de cambio, que dependerá de cómo y donde se realice cada operación en concreto.

Es común que una persona quede sorprendida cuando ha realizado una transacción que involucra compra-venta de divisas, pues al calcular el tipo de cambio aplicado, este resulta diferente al utilizado inicialmente. Es importante conocer por qué sucede esto y cómo minimizar sus consecuencias negativas.

Qué es la tasa de cambio

Es el factor de conversión de una moneda a otra. Si una persona va a viajar o adquirir bienes de otro país que utiliza una divisa distinta, de España a los Estados Unidos, por ejemplo, deberá calcular cuántos dólares obtendrá por cada euro que entregue, utilizando dicha herramienta.

 

 

La tasa de cambio más conocida en nuestro país es la suministrada por el Banco Central Europeo (BCE), que establece un promedio de las transacciones celebradas por la eurozona con el exterior. Es publicada y difundida por muchos medios de comunicación, incluyendo Internet.

 

 

Es importante destacar que se trata de una tasa referencial, lo que implica que en cada operación concreta se aplicará un factor de conversión que puede variar con respecto a este índice, pues no existe actualmente un cambio fijo, sino que depende de varios factores, entre ellos la oferta y la demanda

 

Por qué no coinciden

Porque cada quien tiene derecho a establecer la tasa que considere conveniente. Así, tradicionalmente, el cambio más “caro” o menos favorable para el particular es el que se realiza en las agencias de cambio ubicadas aeropuertos, no sólo porque su negocio es obtener un beneficio por comprar una divisa a un precio y venderla a uno mayor, sino porque se aprovechan de la urgencia y necesidad de los viajeros.

 

 

Por ello es mejor cambiar las divisas previamente en el banco del cual se es cliente. Al momento de calcular la tasa de cambio utilizarán una menos gravosa para el interesado que las de las agencias cambiarias, aunque generalmente aplican la tasa más alta del día y sólo al final de la jornada será posible conocerla.

 

 

Tal vez la única ocasión en que es factible calcular la tasa de cambio inmediatamente es cuando se realizan transacciones de compra por Internet, pues el sistema realiza automáticamente una rata de conversión que será la aplicada a la compra, en la que el vendedor asume cualquier pérdida cambiaria.