Cómo calcular los impuestos de una nómina

Los impuestos de la nómina de un trabajador, por norma general, van destinados a la retención sobre la renta de las personas físicas y aportaciones a la seguridad social.

Para calcular los impuestos de una nómina se deben conocer los factores personales del empleado: la edad, estado civil y número de hijos dependientes, así como el salario bruto anual que se percibirá hasta el fin del periodo impositivo y aplicar los descuentos que le corresponden. 

El impuesto sobre la renta de las personas físicas
La retribución dineraria recibida a cambio de trabajo por cuenta ajena, está sujeta al impuesto sobre la renta de las personas físicas. Esta retribución, en la mayor parte de los casos, se refleja mediante la nómina mensual que la empresa o pagador entrega al trabajador como recibo de su sueldo a cambio de su desempeño.

 

En la nómina debe aparecer reflejado el salario bruto y el neto, también llamado líquido a percibir, así como el desglose de impuesto sobre la renta y cuota a la seguridad social aportada. Para calcular los impuestos de una nómina, se computa la cantidad de salario bruto anual a percibir desde la fecha de inicio de la actividad hasta el 31 de diciembre.

 

A esta cantidad, le corresponderá un porcentaje que marca la agencia tributaria según unas tablas establecidas conforme a tramos de ingresos, a las que afectan factores como el estado civil, número de hijos dependientes y la edad. Así, dos empleados con igual salario tendrán retenciones distintas en función de su situación personal.

 

La aportación a la seguridad social
Igualmente, en el recibo de nómina aparece desglosado el porcentaje y la cuota a descontar de las aportaciones por seguridad social. Estas aportaciones son el 4,70% en concepto de contingencias comunes, el 1,55% por cuota de desempleo y el 0,10% para formación profesional.

 

Para el cálculo de estos porcentajes se toma el salario bruto mensual al que se le suma el prorrateo de las pagas extras correspondientes a ese mes y ese resultado conforma la base sobre la cual se descuentan los porcentajes de contingencias, desempleo y formación profesional.

 

Es importante aclarar un equívoco bastante común, que es relativo a las cuotas aportadas a la seguridad social, las cuales no son realmente los impuestos de una nómina, pero es una cantidad que se descuenta de la misma y que es frecuente que dé lugar a confusión.