Cómo cambiar el cilindro de frenos delanteros de un coche

Identificar la necesidad de cambiar el cilindro de frenos delanteros de nuestro coche resulta fundamental para respetar las normas de seguridad estipuladas.

Si el freno delantero de nuestro coche hace ruidos y chirridos, es el momento de cambiar el cilindro de frenos delanteros de cada rueda. Llevar a cabo esta operación de manera manual es posible si se disponen de las herramientas adecuadas para proceder al al sangrado de un sistema hidráulico de frenos.

Procedimiento de desensamble
Para cambiar el cilindro de frenos delanteros lo primero que debemos hacer es destapar el contenedor que almacena el líquido de freno con el fin de evitar que la presión haga estallar alguna manguera del sistema hidráulico, entonces elevamos el coche todo lo posible con el empleo de un gato hidráulico.

 

Giramos las ruedas delanteras, las cuales deben hacerlo libremente sin dar muestras de estar forzadas y luego las extraemos pero, antes de hacerlo, hay que asegurarnos de que las ruedas traseras no se deslicen; después procedemos a desensamblar el pistón usando una llave adecuada según el caso.

 

No es recomendable rectificar los discos, pues estos se desgastarían y, por ende, se acortarían sus períodos de vida útil; mas si desea tener un frenado confiable asegúrese de cambiar los discos y las balatas por unos nuevos y originales fáciles de encontrar en el cualquier autopartes.

 

 

Como último paso en el proceso para cambiar el cilindro de frenos delanteros de su coche, desmontamos el cilindro de cada rueda y luego engrasamos las ‘guías’, que son como una especie de gomas ajustadas con un tornillo y entonces ya podemos proceder a la ejecución del ensamble.

Ensamble y sustitución de piezas
La reinstalación de todas las piezas del freno se realiza siguiendo un proceso inverso al que utilizamos en el desarme, asegurándonos de cambiar el cilindro de frenos delanteros de cada rueda por los nuevos; y, una vez hecho esto, podemos tapar el contenedor del líquido de freno.

 

Completamos el proceso afinando el sistema hidráulico al pisar de cinco a diez veces continuas el pedal del freno para asegurarnos de que este no contenga burbujas de aire y, si el pedal se siente esponjoso, requeriremos entonces de un cambio completo del líquido de frenos por uno recomendado por el fabricante de su vehículo.

 

Testeamos las llantas, las cuales pueden resultar un poco bloqueadas, pero esto es normal, pues las balatas y cilindros aún no encajan a la perfección porque requieren de un paseo de prueba. Una vez finalizado, notará que las llantas giran libremente, entonces nos aseguramos de verificar si la temperatura de los rines es alta o no, si no lo es habremos terminado.