Cómo comportarse para dar ejemplo a los hijos

Desde pequeños los niños están en continuo aprendizaje. Es un deber de los padres dar ejemplo para el correcto desarrollo psicológico, físico y emocional de los hijos.

Todo lo que los niños ven, escuchan y sienten desde temprana edad irá configurando su personalidad. Evidentemente, las figuras principales, y con las que más van a compartir en sus primeros años de vida, son sus padres, y de ellos van a aprender muchos comportamientos que irán haciendo suyos. Es por esta razón, que es muy importante para los padres dar ejemplo con su comportamiento ante sus hijos.

El sentido común

  • Es algo totalmente incongruente pedir a un niño que se comporte de una forma determinada ante ciertas situaciones si los padres no proceden de esa manera ante sus hijos. Un ejemplo muy característico se da al prohibir a los jóvenes fumar cuando desde niños han visto este comportamiento en casa. Los padres deben de aplicar el sentido común y todo aquello que quieran inculcar en sus hijos deben hacerlo ellos primeramente al dar ejemplo.
  • También es muy importante para que todas estas conductas vayan impregnándose en el proceder diario de las hijos el amor de los padres hacia ellos. Con el cariño, con el amor por ellos, los hijos querrán comportarse como sus padres. Este amor y cariño debe de ser manifiesto en el trato del padre hacia el hijo. Esto no significa que se le pueda permitir al niño cualquier comportamiento, pero tampoco es conveniente educar con autorirarismo, rigidez e inflexibilidad.

Conductas de los padres

  • Los niños no saben qué es lo correcto y que es lo incorrecto. Ellos deben de ir aprendiendo estas diferencias. No sabrán que el fuego quema hasta que no lo tocan, pero no hace falta que lo toquen para saberlo si los padres desde niños, al dar ejemplo a sus hijos, les van enseñando aquello que es bueno y correcto y aquello que es malo e incorrecto.
  • La coherencia entre lo que los padres piden a su hijos y su propio comportamiento ante los niños debe de darse siempre. No basta con que el niño vea un comportamiento una vez, este debe de darse reiteradamente. También es importante que estos comportamientos sean compartidos por los dos progenitores. El padre y la madre tienen que ponerse de acuerdo para actuar de una misma forma ante las mismas situaciones. El niño no debe observar discrepancias entre sus padres.