Cómo conseguir cartas de recomendación en la Universidad

Las cartas de recomendación respaldan oficialmente una candidatura para conseguir una beca o un empleo, y su valor irá en función del prestigio del firmante.

Una carta de recomendación es un documento mediante el cual una persona expone un alto nivel de satisfacción con el trabajo de un alumno, y por ello el poseer varias cartas de recomendación es una señal de excelencia, pero los docentes no suelen redactarlas sin haber sido específicamente solicitadas, por lo cual es conveniente saber cómo y a quién conviene pedirlas.

La importancia del firmante
El prestigio otorgado por las cartas de recomendación viene marcado por el estatus del la persona que presenta al candidato. Cuántos más cargos y méritos posea el firmante de la carta, más valor tendrá. Por ello, es adecuado buscar profesores con un alto nivel académico y un elevado reconocimiento.

En la Universidad las personas con más prestigio son los catedráticos, pues han llegado al máximo nivel en el mundo académico. Entre ellos, para saber quien tiene mas currículum, únicamente es necesario acudir a la biblioteca y solicitar al bibliotecario una lista con todos los artículos, ensayos e investigaciones de la persona.

Desde el ordenador se puede consultar la biblioteca de la universidad y buscar sus publicaciones mediante la búsqueda bibliográfica. Nos aparecerán dos tipos de resultados, los de artículos de titularidad de ésa persona y los artículos que usan como referencia artículos de él. El prestigio aumenta cuántos mas artículos publicados tenga, y también cuántas más veces sea citado en artículos ajenos.

Si encontramos varios candidatos adecuados, podemos pedirle a ambos las cartas de recomendación, y emplear una u otra según convenga en función del puesto al que nos presentemos. Así podremos utilizar la carta firmada por el docente cuya trayectoria laboral sea más afín a la plaza para la que se vaya a emplear la carta.

Cómo conseguirlas
Un profesor no firma cartas de recomendación a alumnos a los que no conoce, por lo cual una buena idea es pedírsela a profesores con los que haya confianza y buena relación. La relación profesor-alumno es de largo recorrido, por lo que conviene hacer méritos para ser reconocidos durante todo el curso.

Si el docente imparte alguna asignatura que cursemos, es conveniente pedirle de forma regular, al menos una vez al mes, una tutoría personal para resolver dudas originadas tras estudiar la materia. Las dudas surgen si se estudia a diario de forma responsable y trabajando con atención los conceptos.

Muchos los profesores participan en proyectos de investigación, cuya temática y avance exponen en la página web del departamento al que están adscritos. Si se localiza un proyecto de temática de interés para nosotros, puede ser una buena idea unirse al equipo de investigación. Si se trabaja con interés y esfuerzo por aprender y mejorar, se obtendrá respuesta positiva al solicitar a los responsables del mismo la redacción de cartas de recomendación.