Cómo conseguir un moreno más oscuro

Conseguir un moreno más oscuro e intenso es posible si nos bronceamos con seguridad, respetando nuestra piel y aportándole los cuidados necesarios para mantenerse sana y nutrida.

Cuando nos exponemos a los rayos solares, nuestra piel se oscurece por el aumento de la melanina, el pigmento presente de forma natural en nuestra piel y encargado de protegerla de los excesos de la radiación solar. Conseguir un moreno más oscuro y saludable es posible si preparamos nuestra piel y la cuidamos tras la exposición al sol.

Broncearse paulatinamente y con seguridad
Cada persona posee una capacidad diferente para asimilar la radiación solar, capacidad a la que los expertos llaman fototipo. Debido al fototipo de piel, no todas las personas pueden broncearse de la misma forma, e incluso algunas de piel muy clara (o fototipo uno) no consiguen apenas coger color.

 

Conseguir un moreno más oscuro no pasa por broncearse rápidamente, pasando largas horas al sol y sin protección. Contrariamente a lo que se pueda pensar, una piel protegida con una crema solar específica y adaptada al fototipo de piel, se broncea de forma más regular y duradera. Del mismo modo, el bronceado es más intenso y más bonito cuando se obtiene pasando pocos minutos al sol, pero de una forma más constante. Una piel bronceada tras continuas horas de exposición se pelará y agrietará rápidamente.

Preparación de la piel antes del bronceado
Antes de tomar los primeros rayos de sol, es necesario preparar la piel para conseguir un moreno más oscuro. La exfoliación de la piel de todo el cuerpo ayuda a eliminar las células muertas incrustadas en la superficie de la piel, haciendo que esta se vea más luminosa, suave, y absorba mejor los rayos de sol. En el mercado existen infinidad de productos corporales exfoliantes, adaptados a cada necesidad y tipo de piel.

 

La naturaleza nos ayuda también a conseguir un moreno más oscuro, con alimentos que potencian el bronceado, estimulando, entre otros, la producción de melanina. Entre estos vegetales se encuentra la zanahoria, rica en betacarotenos. Frutas como los arándanos o las uvas ayudan a fijar el bronceado, y los tomates y los pimientos poseen excelentes propiedades protectoras y antioxidantes de la piel.

Cuidar la piel tras la exposición al sol
El sol produce irritación, envejecimiento y desecamiento de la piel, por lo que tras exponernos a los rayos ultravioletas es necesario calmarla y tratarla. La hidratación de la piel con un producto específico debe formar parte de nuestro ritual de belleza, así como el uso de productos calmantes en caso de irritación, como el aloe vera o el aceite de almendras.