Cómo contratar un circuito termal en Madrid

Cuando se contrata un circuito termal hay que saber que las propiedades de las aguas varían según su composición y que existe una determinada para cada tratamiento.

Las aguas termales son ricas en sales minerales como el magnesio, hierro, el calcio que esencial para la estructura ósea y la circulación de la sangre, el potasio que es necesario para el equilibrio nervioso y el silicio que es necesario para tratar los problemas de la piel. Sabiendo que dolencia se quiere tratar se puede escoger un determinado circuito termal.

El circuito termal de los balnearios

Las aguas termales proceden del agua de la lluvia que se va filtrando a través de las rocas y sedimentos durante largos periodos de tiempo. En su camino hacia el subsuelo va recogiendo elementos químicos y substancias que darán al agua propiedades terapéuticas beneficiosas para la salud. La temperatura con la que aflora el agua termal hacia el exterior depende de la profundidad en la que esté situado el manantial.

 

Las aguas termales pueden utilizarse bebidas, inhaladas o bien aplicadas en forma de baños de hidromasaje, lodos o chorros a presión. Con las aguas del circuito termal se facilita la eliminación de las toxinas, se realizan tratamientos de belleza y se pueden llevar a cabo numerosos programas muy eficaces para aliviar el reumatismo, la artrosis, las enfermedades respiratorias, circulatorias, estomacales, neurológicas y respiratorias.

 

Cuando el agua termal se toma por vía oral, mejora la función del aparato digestivo y de las vías urinarias. Cuando se realiza a través de baños, las aplicaciones externas que se proporcionan con diferentes temperaturas de las aguas, alternando el frío y el calor, producen una movilización del aparato circulatorio, además de una estimulación del sistema muscular. Las inhalaciones son apropiadas para los casos de las afecciones respiratorias y se suministran a través de aparatos especiales que producen vapores.

La diferencia entre balneario y spa

Los spas utilizan agua corriente para sus circuitos termales pero les añaden los minerales, esencias y aceites necesarios para los tratamientos a los que están destinados. Estos locales están destinados a aliviar el estrés y a realizar tratamientos de belleza principalmente. Los balnearios, por el contrario, basan el circuito termal en las aguas termales que surgen del manantial y además, se caracterizan por hallarse en edificios antiguos y en parajes naturales.

El turismo termal en Madrid

Madrid contó con una gran oferta de balnearios que se fueron cerrando poco a poco por el cambio de mentalidad del turista buscando los ambientes del mar. Viendo que vuelve a resurgir el turismo termal se están creando una serie de alojamientos de distintos tipos que ofrecen ofertas muy interesantes tanto dentro de la ciudad de Madrid como en el resto de la provincia.

 

El circuito termal es el gran protagonista en muchas ofertas de hoteles y alojamientos rurales. Esta opción es siempre la más utilizada a la hora de publicitar un alojamiento de cualquier tipo.

 

Desde Internet es posible informarse de todas las opciones que existen, urbanas y rurales, para el tratamiento que se desee realizar. Un buen circuito termal calma a la persona que padece estrés y cuida tanto el organismo como la apariencia exterior.