Cómo convencer a tus padres para que te compren algo

Convencer a tus padres es una tarea donde deberás emplear a pleno tus capacidades de persuasión.

Diariamente usamos el lenguaje con distintas intenciones, pero cuando se trata de convencer a tus padres, es fundamental elegir adecuadamente las palabras que empleas y el tono con el que te diriges, ya que eso ayudará al logro de tu objetivo y evitará situaciones desagradables.
 

 

Cuándo solicitar que te compren algo
Vivimos en sociedades donde continuamente recibimos promociones de productos, por lo cual debemos aprender a discernir entre lo que realmente necesitamos y lo que sólo nos llama la atención momentáneamente.

Una vez que estés seguro de que hay buenas razones para adquirir algo, podrás comenzar a convencer a tus padres para que ellos también entiendan la importancia que tiene ese elemento para ti, teniendo en cuenta sus posibilidades y que tu comportamiento y desempeño general avalen ese pedido.

De qué manera plantear un pedido efectivamente
La forma en que realices el pedido es fundamental e incidirá directamente en la respuesta que recibas. Siempre debes mantener la educación y la tranquilidad, evitando usar un tono de exigencia.

 

Un discurso persuasivo es aquel que primero busca la comprensión por parte del otro para luego llegar a la aceptación. Es decir que para convencer a tus padres, primero deberías hablarles del producto en cuestión resaltando sus características positivas y cómo este te puede beneficiar. Se recomienda que hagas énfasis en aquellas cualidades que tus padres considerarían buenas para ti.

Luego de un planteamiento informativo, viene el momento de realizar el pedido. Si tu lenguaje es lo suficientemente persuasivo, podría pasar que llegues a convencer a tus padres de tal forma que de ellos mismos surja la iniciativa de comprártelo.

En el caso de que tú tengas que pedírselo directamente, busca un momento apropiado en el que se encuentren distendidos y sin preocupaciones, y sobre todo que puedan prestarte total atención. Exprésate siempre de forma interrogativa para que no suene como una exigencia y, en lo posible, apoya tu solicitud haciendo referencia a los últimos logros que hayas tenido en alguna actividad.

Como último recurso puedes apelar a lo sentimental, destacando el amor que sientes por ellos y cuánto más feliz serás obteniendo lo que les pides.

Deberás ser muy observador para darte cuenta del efecto que producen tus palabras y de esta manera no exagerar en tus razones. Si sientes que no estás logrando tu objetivo, plantéales que se tomen un tiempo para pensarlo, antes de que te digan que no. En todos los casos siempre mantén tu educación y buenos modales.