Cómo convertirse en gimnasta profesional de rítmica

La gimnasia rítmica es un deporte que combina los pasos de ballet con la gimnasia deportiva, por lo que su práctica enriquece al gimnasta profesional.

Algunas niñas empiezan a practicar gimnasia rítmica a los tres años para convertirse en gimnasta profesional, pero una persona puede lograr lo que se proponga si de verdad es lo que quiere, así que la edad, aún teniendo unos límites para empezar, no importa tanto como la forma física, flexibilidad, gracia en los movimientos y la constancia.

El entrenamiento

Aunque la gimnasia rítmica es mayoritariamente para mujeres, también los hombres se especializan en esta modalidad, pero no en todos los países. En 2009 se anunció la primera edición del Campeonato de España de Gimnasia Rítmica Masculina; antes de ese año un gimnasta profesional masculino no podía participar en un campeonato de rítmica.

 

Un profesional de la gimnasia rítmica suele dedicar varias horas al día en su entrenamiento, que si bien no requiere tanto esfuerzo como otros deportes sí es necesaria la perseverancia, un gran sentido de la disciplina, soportar las primeras caídas y no pasar de un peso específico.

 

Su resistencia tendrá que estar acorde con su edad, ya que la edad media de quien desea ser gimnasta profesional es de unos seis años. Este tipo de gimnasia combina los movimientos de la danza y el teatro con la música y aparatos utilizados en la modalidad. El gimnasta profesional realiza poses y equilibrios con movimientos seguros y elegantes.

Tomar la decisión

Para ser gimnasta profesional de rítmica se debe acudir a las escuelas deportivas especializadas en esta rama de la gimnasia donde enseñan a sus alumnos, progresivamente, la técnica de los movimientos y cursos sobre nutrición, presentándolos a campeonatos cuando están preparados y promocionándolos. En las federaciones de gimnasia rítmica se puede obtener información sobre cursos, competiciones, normativas y licencias federativas.

 

La persona que toma la decisión de ser gimnasta profesional de rítmica, o los tutores del niño, deben tener en cuenta que es una profesión que termina a una edad temprana y por las horas de entrenamiento limita las relaciones sociales con otras personas de su misma edad que dediquen su tiempo a otras actividades no relacionadas con el mundo deportivo, por lo que no es aconsejable que abandonen los estudios ni las relaciones fuera de las escuelas de gimnasia rítmica pues cada parte de sus vidas necesita dedicación.