Cómo crear tu lenguaje secreto

Ponernos a inventar un lenguaje secreto puede ser divertido y estimulante para nuestra imaginación. También sería una estupenda herramienta para escribir un diario en clave, así nadie podría leerlo.

Crear su propio lenguaje secreto puede ser más fácil de lo que parece. Estableciendo unas reglas básicas, basadas en la creación de un nuevo vocabulario, obtendríamos un idioma en clave que nos sería útil para comunicarnos con alguien en concreto o con un grupo de personas, amigos, compañeros de trabajo o familiares, sin que el resto de las personas sepa qué estamos diciendo.

Crear las primeras palabras secretas de nuestro lenguaje

Empiece por trazar una línea en un cuaderno, escriba las cinco vocales. Ahora saque de cada vocal otras líneas que acaben en un cuadrado, como si hiciese un árbol genealógico. Por ejemplo, la flecha de la "a" se une con la "u". De esa unión tenemos la primera vocal de su lenguaje secreto: "au" es la "a". Haga lo mismo con el resto: "eo" es la "e"; "io" será la "i"; "ou" la "o" y "ua" la "u".

 

Para hacer más secretas las palabras de nuestro lenguaje cambiaremos algunas consonantes por números. En castellano se emplean mucho la C, la M, la R y la S. Ponga los números 1, 2, 3 y 4 a cada consonante respectivamente. También puede darle a cada consonante del abecedario el número que le corresponde en el mismo.

Ejemplos de nuestro lenguaje secreto

Escribamos la siguiente frase: "Ana está muy enferma en cama". En nuestro particular idioma se escribiría de la siguiente forma: "Aunau eo4tau 2uay eonfeo32au eon lau 1au2au". Como ve, guardando en secreto nuestra tabla de claves, la frase sería difícil de transcribir. "¿Quaeo leo pau3eo1eo?" Lógicamente, el nivel de complicación de su lenguaje secreto lo pone usted.

 

Podría emplear sistemas de encriptación basados en el lenguaje binario de la informática y complicar más el vocabulario combinando más números con letras. Una sugerencia sería usar los adverbios o las preposiciones convertidos en series numéricas. La preposición "y", muy usada, puede ser el número 99 y "que", palabra también muy usada, el 100.