Cómo crear un montaje teatral

En un medio de expresión con infinita riqueza, crear un montaje teatral significa explorar desde la letra del guión al proceso íntegro de fabricación del espectáculo que se pondrá en escena.

Por más talento que posean los actores y por más guión potente que se represente, si el montaje teatral no crea la atmósfera requerida para seducir al público, los esfuerzos individuales serán baldíos. Buena comunicación, ensamble entre personas y cosas, junto a la coordinación entre los diferentes equipos de trabajo, contribuyen a la representación de la obra en el escenario.

Balance inicial

En el mismo momento en que se decide representar un guión, el montaje teatral empieza su construcción artesanal. El director de la obra imagina y organiza en su cabeza cada escena y los elementos en juego, crea y recrea en armonía con los restantes miembros del equipo.

 

 

Desde el vamos tiene que considerar cuánto dinero dispone, qué cosas no puede dejar de llevar a cabo y qué deberá resignar por los costos sin causar perjuicios. Actores, vestuario, mobiliario, efectos de sonido, iluminación, elementos de utilería, todo debe ser calculado.

 

 

Cuando los actores ensayan sus papeles, el director evalúa en la realidad las escenas que imaginó, marca las posiciones actorales y se preocupa por los decorados. Como en un trabajo de ingeniería, las personas asumen sus responsabilidades desde las áreas que ocupan.

 

Toques finales

En los últimos ensayos el director tiene que tener definido el montaje teatral, aunque con los actores en el espacio escénico y la ambientación a la vista podrá hacer cambios que juzgue necesarios para enriquecer la puesta. Sería inconveniente que actores y ambiente mostraran discordancias.

 

 

Es importante que los últimos ensayos se realicen en el escenario programado, que se tenga en cuenta la capacidad de la sala y se estudien diferentes puntos de vista que tendrá el espectador. La obra irradiará para el público y éste decidirá si le convence aquello que le muestran.

 

 

El montaje teatral que creció sin pausas desde la primera lectura del guión hasta el último ensayo, ofrecerá a los espectadores su producto en el estreno y seguirá reformulándose con cada puesta, con el trabajo grupal y con el placer colectivo que genere en sus receptores.