Cómo crear un "Plan de formación" para los empleados

La elaboración de un "Plan de formación" adaptado a las altas exigencias de una población cada vez más cualificada debe estar orientada por la propia política de la empresa.

En el panorama que se presenta actualmente en torno al mercado laboral, se está dando una emigración por parte de aquellos profesionales versados en su campo que se ven relegados a un segundo plano y que son obligados a realizar un Plan de formación en horarios no laborales y sin ningún tipo de retribución adicional. Para que esta concepción en torno a la formación continua desaparezca, se requiere una percepción muy diferente de los recursos humanos.

Apuesta por la profesionalización

En primer lugar, resulta indispensable que la percepción del trabajador con respecto al Plan de formación sea positiva, es decir, que sea consciente de que el aprendizaje le traerá nuevas oportunidades, mayores incentivos y posibilidades de ascenso. Asimismo, desde las esferas más altas de la empresa se debe aprender a valorar a los trabajadores.

 

 

La pérdida de identidad con la empresa que se trabaja es un hecho generalizado en toda España debido al bajo perfil de exigencia que tienen los trabajadores que desean quedarse en la península actualmente y las altas expectativas que en ellos ponen las empresas por un salario que no se equipara con las responsabilidades que se piden a cambio. Esto puede desencadenar que los mejores trabajadores terminen por abandonar.

 

La empresa somos todos

En un Plan de formación que se precie se deben utilizar varias armas psicológicas combinadas con medidas encaminadas a la satisfacción de las expectativas de cada individuo ya que de nada sirve formar si la empresa no cambia ni evoluciona a medida que los trabajadores van adquiriendo conocimientos y competencias. Del mismo modo, se tendrá que tener en cuenta que el contenido resulte útil y esté adaptado a sus necesidades.

 

 

Uno de los mayores desafíos del Plan de formación consistirá en crear una conciencia colectiva encaminada a que el trabajador se reconozca con la empresa. Como ocurre en otros países como Alemania, la prioridad debe ser que el trabajador esté contento para que trabaje más y se sienta en deuda con el sector para el que trabaja. Una última recomendación es hacer que los trabajadores participen de las acciones de la sociedad o empresa.