Como cuidar de un abuelo con poca movilidad

Cuidar de un abuelo con poca movilidad requiere de paciencia y adaptaciones en casa, pero sobre todo de ser empáticos y comprender cuales son sus necesidades.

La empatía es lo que necesitamos para comprender como cuidar de un abuelo con poca movilidad, puesto que al ponernos en "los zapatos" del abuelo, podremos saber exactamente en qué ayudarle y de qué manera hacerlo.

Un ejercicio de empatía para cuidar de un abuelo con poca movilidad

En lo que respecta a movilidad o funcionalidad motriz en los adultos mayores, existen diferentes grados. Están los abuelos que dependen cien por ciento de otras personas y están los que son un poco más independientes.

 

Lo primero que debemos de hacer es ver que tipo de apoyo utiliza para moverse: bastón de un apoyo, bastón de tres o cuatro apoyos, andador o silla de ruedas. Después probar el apoyo, podemos colocarnos inmovilizadores que nos ayuden a sentirnos en la situación del abuelo (pueden ser rodilleras y coderas que limiten nuestra movilidad). Al tener una aproximación al como se siente el abuelo, sabremos de una manera un poco más intuitiva cómo cuidar de un abuelo y así evitar accidentes.

 

En la casa del abuelo tendremos que despejar los pasillos, colocar agarraderas en las paredes y olvidarnos de las mesas de cristal o vidrio. Al ayudarle a caminar debemos de ser pacientes, ir a su ritmo y no jalarlo, brindarle apoyo firme y hacerlo sentir cómodo.

Abuelos con movilidad mínima o nula

Al cuidar de un abuelo que se encuentra postrado, lo primero es proporcionarle una cama que evite la mala circulación, podemos adquirir un colchón de aire o de agua. Cada dos o tres horas debemos de cambiar de posición al abuelo, y al movilizarlo necesitaremos el uso de alguna faja en nuestro cuerpo.

 

La articulación del hombro puede lastimarse si lo levantamos de esa parte, el uso de sábanas para transportar a la persona es lo más indicado. Debemos recordar que la piel de un anciano es delgada y tiende a resecarse, por ello debemos de hidratarla continuamente y dar masajes suaves.