Cómo cuidar las lentillas

Algo tan delicado como la vista merece de un trato especial y cuidar las lentillas es fundamental para que los ojos no sufran enfermedades por falta de higiene.

En el mercado hay diferentes tipos de lentes de contacto con diferentes características según su uso, pero lo fundamental es cuidar las lentillas, ya sean desechables cada día, cada mes, cada tres meses, o incluso al año, ya que son un producto sanitario que va a entrar en contacto directo con el ojo.

Cuidados en el uso

Las lentillas han ido perfeccionándose progresivamente, permitiendo al usuario llevarlas cada vez más tiempo, pero, de todas formas, lo recomendable es cuidar las lentillas no teniendo un uso seguido de más de ocho horas, con descansos de media hora para que el ojo pueda respirar y oxigenarse y poder limpiar también, con frecuencia, la suciedad acumulada.

 

Las lentes de contacto no deben usarse en ciertos deportes como el boxeo o la natación, ya que podrían extraviarse y se tienen que renovar en el momento que está indicado para cada tipo de lentillas. También hay que tener cuidado con las uñas largas que las puedan romper y recordar de tenerlas guardadas en un estuche bien cerrado cuando no se están usando.

Cuidados en la higiene

Unas lentillas limpias y desinfectadas son unas lentes que no provocarán daños innecesarios en los ojos y, para ello, hay que seguir algunas rutinas que se deben convertir en hábitos para cuidar las lentillas. La limpieza meticulosa y la desinfección son fundamentales.

 

Cada vez que se vayan a manipular las lentillas hay que limpiar muy bien las manos con jabón, las lentillas nunca se lavan con agua, hay soluciones salinas como la llamada solución única, que tiene esa función. Cada vez que se introduzca la lente en el ojo, antes hay que lavarla con esta solución y, cada cierto tiempo, desinfectar con líquidos de limpieza enzimática.

 

También es muy importante para cuidar las lentillas, la limpieza del estuche en el que se van a conservar cuando no se estén usando, mantenerlo bien limpio y renovarlo cada dos o tres meses. Las lentillas son algo muy delicado que se debe de manipular con toda la delicadeza para no romperlas y causar daños en los ojos.