Cómo cuidar a una rana en crecimiento

Para cuidar a una rana es preciso situarla en un medio adecuado y proveerla de alimentos adecuados a la fase del desarrollo en la que se encuentra.

El método más eficaz y cómodo de aprender la biología de los anfibios es cuidar a una rana, animal que se puede conseguir en una charca a partir de huevos, y criarla en cautividad, para así poder observar todas y cada una de las fases de su desarrollo.

Recolección de los huevos
Los huevos de las ranas se encuentran en las charcas, flotando bajo hojas o junto a rocas, formando una masa blanca gelatinosa. Es más fácil encontrarlas en época de calor moderado, especialmente en los primeros días de verano. Para la recogida, lo más adecuado es emplear un frasco limpio y seco de vidrio de boca ancha.

 

Es conveniente llevar varias botellas de plástico vacías y limpias para llenarlas con el agua de la charca donde se encuentren los huevos, pues es la mejor agua para cuidar a una rana, debido a que dispone de los nutrientes necesarios para el desarrollo del anfibio. También es conveniente tomar arena y piedras del fondo, así como alguna planta, preferiblemente nenúfares o plantas flotantes.

Montaje del acuario
El acuario ha de tener al menos quince litros de capacidad para poder realizar la cría sin dificultad. Si el espacio es escaso, cuidar a una rana será inviable, pues el agua pronto se corrompe con los deshechos procedentes del metabolismo del animal. En el fondo se coloca una capa de ocho centímetros de arena y grava de la charca, así como las plantas.

 

Con cuidado se agrega lentamente el agua de las garrafas, y tras ello, el contenido del bote con los huevos. Se debe colocar la pecera en un lugar luminoso, pero sin recibir luz solar directa, y mantener la temperatura en un rango entre 20 y 25 grados centígrados, lo cual se controla con un termómetro que tenga el bulbo sumergido en el agua, situado en la pared interna del acuario.

Alimentación en las diferentes fases
Los huevos tardan entre tres y cuatro semanas en eclosionar, momento en el cual saldrán pequeños renacuajos, de tamaño muy reducido, los cuales no requieren alimentación hasta que empiecen a desarrollar las patas traseras, pues comen el plancton del agua de la charca.

 

Cuando empiecen a desarrollar las patas se les debe proporcionar alimento para peces una vez al día, hasta que la metamorfosis sea completa y la rana sea adulta. En este momento, la dieta para cuidar a una rana está formada por grillos, gusanos y pequeños insectos, así como por moscas y hormigas.