Cómo curar el dolor de garganta

Una de las afecciones más típicas que se dan en los primeros compases de un resfriado o una gripe puede ser esta molestia. Afortunadamente, curar el dolor de garganta es posible utilizando diferentes métodos.

De todos es sabido que el dolor de garganta suele ser precursor de males mayores, como una gripe, o una infección de la faringe o la laringe. Los cambios bruscos de temperatura, el practicar deporte y no abrigarse después o llevar una mala alimentación; son algunos de los causantes de esta famosa molestia, la cual nos afecta a la hora de tragar, beber, e incluso a la hora de hablar.

Remedios naturales para curar el dolor de garganta
El más famosos de los medios naturales es la miel, la cual puede ayudar a suavizar la garganta, disminuyendo el dolor y la ronquera.

Para aumentar el efecto de esta, podemos combinarla con un poleo-menta con leche, que debe tomarse a una temperatura ni muy caliente ni muy fría. Obviamente, este método puede funcionar en los primeros estadios de la afección; sin emabrgo, si esta se encuentra muy avanzada, sería necesario combatir el problema con medios sanitarios.

Remedios médicos
Para curar el dolor de garganta mediante la medicina, podemos optar, en primer lugar, con anti-inflamatorios o analgésicos; pero esto es solo conveniente si la afección es leve.

En caso de que el problema sea más grave, pueden existir placas de pus que se acumulan en la zona, por lo que, para curar el dolor de garganta, sería necesario aplicar antibióticos. Estos medicamentos deben ser recetados en su totalidad por el médico, ya que en este caso estamos hablando de medicinas con una mayor potencia, y que pueden tener efectos secundarios muy diversos. Por otro lado, los antibióticos pueden tener componentes que pueden causar reacciones alérgicas a personas sensibles.

En definitiva, como hemos dicho, existen dos métodos para curar el dolor de garganta, pero la elección de un método u otro dependerá de la gravedad. No obstante, la elección recomendada es acudir a un profesional en el momento en el que aparezcan los primeros síntomas.