Cómo dar un buen masaje en la espalda

El masaje en la espalda es una práctica realizada desde hace muchos años y sirve para relajar o quitar dolores en una parte del cuerpo que sufre mucho día a día.

Hacer un masaje en la espalda no es tan complicado como puede parecer en un principio, aunque requiere cierta habilidad y conocimientos mínimos, sobre todo para no hacer daño a la persona que va a recibir el masaje en la espalda. Es recomendable tener en cuenta una serie de pautas, entre ellas el finalizar el masaje con los mismos pasos que se comenzó, pero en orden inverso.

Materiales necesarios

Los materiales que se necesitarán para hacer un masaje en la espalda serán los siguientes: aceites balsámicos, que harán que las manos se deslicen sin problemas por la piel y músculos de la persona masajeada, una camilla o superficie firme a la par de cómoda para que la persona tumbada pueda estar completamente horizontal durante el tiempo que dure la actividad del masaje.

Pasos para su realización

La persona deberá estar colocada de forma horizontal y boca abajo en la superficie firme mientras se da el masaje en la espalda, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y la cabeza girada lateralmente para apoyarse sobre la camilla, o sobre una almohada si se prefiere. Se puede colocar un levantador de pies en la zona de los tobillos para ofrecer mayor comodidad en esta posición.

 

Lo primero de todo para realizar un buen masaje en la espalda es deslizar los dedos delicadamente por la zona, consiguiendo así relajar a la persona. Para ello habrá que echarse un poco de aceite balsámico en las manos y frotarlas previamente a posarlas en la espalda de la persona para calentar el líquido y que no se sienta frescor o sensaciones desagradables que no permitan la relajación.

 

Se deberá pasar de arriba a abajo de la espalda con las puntas de los dedos ejerciendo una ligera presión. A continuación se puede realizar un movimiento con los cantos de la mano y las palmas desde los laterales de la columna hacia los costados, movimiento llamado vaciado venoso. Así se mandará la sangre de los músculos hacia el corazón. Se deberá evitar en todo momento tocar la columna para evitar lesiones.

 

Seguidamente se realizarán amasamientos digitales con las yemas de los dedos y movimientos circulares en la parte superior de la espalda, encontrando así posibles contracturas detectándolas con el color rojo en la piel tras amasar. Para eliminar las contracturas se debe hacer más hincapié en la zona afectada, incluso utilizando los nudillos con movimientos también circulares para amasar.

 

Con las muñecas sueltas y las manos rectas, se puede hacer el movimiento de tecleteo en el masaje en la espalda, que serán pequeños golpes con las puntas de los dedos. De este paso se puede continuar con pellizcos suaves por toda la espalda. No se pueden olvidar las percusiones rápidas con los cantos de las manos en la totalidad de la zona, con las muñecas sueltas dando flexibilidad.