Cómo defenderse en un juicio sin la ayuda de un abogado

Nuestra legislación contempla algunos casos en los que es posible defenderse en un juicio sin asistencia profesional, lo cual requiere un mayor esfuerzo de preparación.

Contrario a lo que muchos creen, es posible defenderse en un juicio sin asistencia de un letrado, pero solo en determinados procesos civiles, laborales y penales, de poca relevancia económica o riesgo. Aun en esos casos, sin embargo, el particular debe prepararse como lo haría un profesional del derecho.

En qué casos puede prescindirse de abogado

En materia civil, hay tres supuestos en los que no es un requisito legal que se cuente con la asistencia de letrado ya sea para defenderse en un juicio, o para iniciarlo.

 

En los juicios verbales cuyo monto en discusión sea inferior a 900 euros; en la petición inicial de los llamados procedimientos monitorios, que son aquellos que versan sobre deudas de dinero y vencidas, que no sobrepasen los 30.000 euros; y en ciertos casos de jurisdicción voluntaria, como en la partición de una herencia, por citar un ejemplo.

 

Asimismo, en los procesos laborales, en primera instancia, puede la persona defenderse en un juicio por sí misma, y, en materia penal, en los supuestos de faltas por infracciones leves. En materia de derecho del trabajo es recomendable asesorarse con los representantes del respectivo sindicato, que pueden aportar su experiencia en situaciones similares.

Cómo prepararse

Para defenderse en un juicio sin ayuda de un abogado, es necesario preparar el caso como lo haría un letrado. En primer lugar, es importante elaborar un recuento de los hechos y encadenarlos en forma lógica, acentuando aquellos que favorezcan al interesado.

 

Luego se deben determinar las pruebas disponibles para demostrar que tales afirmaciones son ciertas, como los documentos en los que consten las deudas y las declaraciones de testigos, teniendo en cuenta que la ley exige ciertas formalidades en cada caso.

 

A continuación, se deben revisar las normas legales, como el Código Civil o Penal, dependiendo del tipo de juicio, al igual que las diversas leyes sobre la materia aplicables al caso y buscar la interpretación que resulte más favorable.

 

Por último, para defenderse en un juicio se debe consultar, ya sea en libros o por Internet, la jurisprudencia que pueda existir sobre asuntos similares. De hecho, existen varias páginas web tanto de recopilación de normas y de sentencias como de foros jurídicos que pueden ser de utilidad.

 

Este paso es vital cuando no se tiene experiencia en procesos anteriores, pues cabe recordar que defenderse en un juicio implica utilizar ciertos conocimientos técnicos que son propios de una rama profesional específica.