Cómo detectar las cataratas en los ojos

Muchas veces al iniciarse las cataratas en los ojos llegan a ser casi imperceptibles, pero con el tiempo podrían ir empeorando, por tal es muy importante la detección oportuna para que el tratamiento tenga un mayor éxito.

Las cataratas en los ojos es una enfermedad que se presenta a través de la falta de transparencia del cristalino cuya función es trabajar con la cornea para enfocar la luz sobre la retina, de modo que al opacarse los rayos del luz no pasarán adecuadamente. Dependiendo de la gravedad y avance de la enfermedad se podría incluso perder la visión, siendo necesario estar alerta ante sus síntomas para acudir a una revisión médica.

Causas

La causa más natural de cataratas en los ojos es el proceso de envejecimiento. Los estudios muestran que de cada diez personas mayores de sesenta años, seis presentan los síntomas, la razón es que las células poco a poco van disminuyendo su eficiencia. Algunas veces esta enfermedad puede ocurrir de forma hereditaria, manifestándose poco después del nacimiento.

 

La mala alimentación es un hábito que puede causar cataratas en los ojos, ya que si no se consume alimentos ricos en vitaminas A, C y E, la visión ocular podría estar más vulnerable a sufrir enfermedades. Algo que ocurre con frecuencia y es necesario tenerlo en cuenta cuando se acude a una revisión médica es recordar si sufrió algunos golpes o contusiones en los ojos, pues con el tiempo también causan cataratas.

Los síntomas

El único que puede diagnosticar de forma certera la presencia de cataratas en los ojos es el oftalmólogo, por tal, al presentar los síntomas es recomendable acudir oportunamente a una revisión médica. El principal síntoma es tener la visión borrosa sin poder definir claramente los objetos, agravándose si se expone directamente a los rayos del sol.

 

Algunas veces se puede tener visión doble en uno de los ojos, incluso se ha presentado casos de visión triple, también disminuye la visión de tal modo que los colores pierden intensidad tornándose amarillentos o con puntos negros. Lo que puede preocupar es que estos síntomas se presentan sin dolor, ni ardor, por tal es imperante detectarlas a tiempo para recibir el tratamiento oportuno.