Cómo detectar si una persona es celíaca: primeros síntomas

Los primeros síntomas de la celiaquía son comunes a varias enfermedades, pero deben ser confirmados mediante tres pruebas médicas: análisis de sangre, biopsia intestinal y prueba genética.

Los primeros síntomas, aunque difieren entre niños, adolescentes y adultos, pueden encuadrarse dentro de la diarrea, los vómitos, las cefaleas, la irritabilidad, depresiones, anemia ferropénica, delgadez y astenia. Dependiendo de la sintomatología del paciente y de qué tipo de celiaquía tenga, el diagnóstico puede ser rápido o convertirse en un largo viaje.

Síntomas confusos

Los primeros síntomas de la celiaquía se confunden a menudo con la enfermedad del colon irritable. Esta se caracteriza por ser una especie de cajón de sastre: cuando el médico le realiza al paciente todas las pruebas del aparato digestivo necesarias y todas son correctas, el diagnóstico es colon irritable, para el cual, no hay cura.

 

Aparte de los primeros síntomas, para desembocar en el diagnóstico de la celiaquía son necesarias tres pruebas. La primera es un análisis de sangre en el que se comprueba el nivel de las transaminasas. Es la prueba principal que los médicos realizan a las personas sospechosas de tener celiaquía. El problema de esta prueba es que, en muchas ocasiones, su resultado es un "falso negativo": es decir, la posibilidad de celiaquía es negativa según los análisis pero no es cierto.

 

La segunda prueba es una biopsia intestinal. Esta prueba es imprescindible para el diagnóstico final de la celiaquía, aunque haya dado positivo la anterior. El paciente ha de someterse a una colonoscopia y el médico obtendrá una parte del intestino delgado para comprobar si las vellosidades intestinales están afectadas o no.

 

Esto es porque la enfermedad de la celiaquía provoca una disminución de estas vellosidades y, por tanto, el paciente no absorbe nutrientes. La biopsia puede dar negativa porque la celiaquía es segmentaria, es decir, los médicos pueden capturar un trozo de intestino delgado en el que coincida que no se haya manifestado la enfermedad aunque el paciente sí la tenga.

 

Por último, la tercera prueba es un análisis genético. Éste sólo se realiza si las dos pruebas anteriores han sido negativas. La celiaquía puede ser genética, pero nunca hereditaria. Es una mutación. El médico comprueba los resultados y si el paciente da positivo debe iniciar una dieta sin gluten.

Dieta sin gluten

Cuando los primeros síntomas de la enfermedad son confirmados mediante las pruebas médicas, el paciente debe iniciar una dieta sin gluten de por vida. El gluten está contenido en el trigo, la avena, la cebada, el triticale y el centeno, por lo que deberá evitar todos estos cereales mediante la compra de productos sin gluten.