Cómo dibujar una flor de lis

La forma más rápida y sencilla de dibujar una flor de lis, uno de los símbolos heráldicos más comunes, es hacerlo a partir de una espada y dos medias lunas

Al dibujar una flor de lis podemos complicarnos la vida intentando conseguir el realismo de un auténtico escudo heráldico, lo cual conlleva mucho esfuerzo y resultados generalmente poco satisfactorios; o por el contrario, podemos optar por dibujarla a partir de objetos o figuras ya conocidas y más sencillas de copiar.

Dibujar el pétalo central de la flor

  • Lo más rápido y eficaz es dibujar una flor de lis a partir de una cruz del revés o para darle más detalle tomaremos una espada, con su empuñadura, hoja y tope que los separa. Hablamos de una espada porque necesitamos dos líneas que se crucen perpendicularmente, siendo la vertical más larga que la horizontal, y cuyo punto de cruce esté por debajo de la mitad de la vertical.

 

  • Esta espada, además, no será una espada de hoja recta, sino que a los filos les daremos un poco de curva, haciendo que la espada se abombe hacia afuera. Es importante conservar cierta simetría con esas curvas, porque para dibujar una flor de lis, como con otras flores, la simetría es bastante importante.

 

Los pétalos exteriores de la flor

  • Ahora que tenemos el cuerpo central, para dibujar una flor de lis sólo falta añadir los dos pétalos que completan este famoso símbolo heráldico. Para ello dibujamos dos lunas, una creciente y otra menguante, es decir, iguales, pero dándose la espalda una a la otra.

 

  • Las lunas pueden ser finas o más anchas, y con los picos más pronunciados o menos, todo dependerá del gusto de cada uno. Las espaldas de esas lunas se sujetarán a la espada central por el punto donde se forma la cruz, saliendo sus picos hacia afuera. 

 

  • Ha llegado el momento de pararse a ver lo que tenemos hecho: tenemos ante nosotros una flor de lis, aunque quizá un poco exagerada, o tal vez un poco chata. No importa, porque ahora podemos retocarla alargando más o menos cada uno de los pétalos, hasta dibujar una flor de lis perfecta.