Cómo dirigir con éxito negociaciones salariales

Hacer frente a negociaciones salariales es una cuestión delicada que es imprescindible plantearse previamente para evitar el fracaso.

La batalla periódica de las negociaciones salariales debe prepararse con tiempo y prudencia. Es importante rechazar la idea de que nos enfrentamos a un inevitable conflicto ya que, estas negociaciones pueden ser un buen momento para conseguir una implicación seria y positiva de todas las personas que integran la empresa para alcanzar objetivos de futuro.

La mesa de negociación. Escenario de batallas o de acuerdos.

  • En general, las personas que se reúnen en la mesa de negociación, se reconocen como enemigas, muy raramene como integrantes de un mismo equipo. Por un lado se encuentran los empresarios, cuyo discurso se fundamenta en muchas ocasiones en diagramas estadísticos acerca de costes laborales, porcentajes de absentismo y costes extra de contratación.

 

  • Al otro lado de la negociación se encuentran los representantes de los trabajadores, asesorados por liberados sindicales con claros objetivos ara alcanzar mejoras en sus derechos laborales. Lucha de clases, explotación del trabajador por parte del empresario. En estas condiciones, ¿es factible llegar a acuerdos en las negociaciones salariales?.

 

El acuerdo pasa por el respeto mutuo

  • Quien está enfrente, en el fondo defiende lo mismo. Si la empresa es competitiva podrá responder a las necesidades de sus ejecutivos, que no son sino empleados de distinto nivel, y de los trabajadores.

 

  • La figura más importante en las negociaciones salariales debe ser la del director o coordinador en la mesa de negociación, en general representante de la empresa.

 

  • Una buena idea puede ser iniciar la reunión rebajando la tensión que suele presidir el comienzo de este proceso. Decir que pase lo que pase y necesitemos el tiempo que haga falta "Vamos a llegar a un buen acuerdo para todos", puede ser positivo en orden a expulsar desde el comienzo el fantasma del enfrentamiento radical.

 

  • Las negociaciones salariales no deben alargarse sin sentido. Estrategias del tipo. "Voy a pedir el diez por ciento para llegar al tres por ciento, que es mi objetivo final", conducen a una pérdida de tiempo y energía. Debe partirse de premisas realistas.

 

  • Tampoco los trabajadores deberían centrarse solo en el aspecto económico de las negociaciones salariales. Conseguir un mejor ambiente de trabajo, mayor flexibilidad o mejores horarios, son objetivos que si se alcanzan, supondrán un éxito en las negociaciones.