Cómo diseñar un jardín rústico

El arte de diseñar un jardin rústico consiste en escoger las plantas y hacer el ambiente ideal para el exterior de la casa de sus sueños

Una de las partes más importantes al decorar nuestra casa es, sin duda, nuestro jardín, ése lugar silvestre que nos recuerda la intensidad de la vida y la alegría que ésta contiene. Diseñar un jardín rústico va de la mano con un lugar llamativo y de intensos colores.

Qué plantas elegir al diseñar un jardín rústico
En un jardín rústico los colores deben ser de intensa luz y llenos de sabor y al mismo tiempo hay que conservar los estilos campiranos y frutales que esta tendencia tiene. Por ejemplo, podemos escoger plantas abundantes como las enredaderas para paredes exteriores y bardas. Para las orillas y rincones lo mejor es escoger flores vivaces de vegetación densa como las zinias o las flores de euryops. Para adornar el centro, es aconsejable poner árboles frutales como el limón y hacer caminos coloridos con rosales ó margaritas. Y para aquellos lugares especiales llenos de paz y armonía, lo ideal es un lugar de sombra relajante como la que nos brindan árboles como el lluvia de oro o el Washington Hawthorn, rodeándose de flores de belleza admirable como el alcatraz.

Darle forma al ambiente
Al diseñar un jardín rústico se busca complementar la armonía de un hogar alegre, cautivador y acogedor. Para lograr esto, es bueno tener en cuenta algunos detalles de la decoración rústica como lo son los arreglos en macetas, el uso de madera color rústico (para dar esa tonalidad se puede utilizar aceite de motor quemado), tabique rojo, bancas de tabla o herrería y columpios de madera y lazo, entre otros.

Para intensificar el aroma rústico, se pueden poner algunos arreglos florales a modo de pequeñas jardineras en carretas, hacer un riachuelo con orillas de tabique que desemboque en una fuente de molino de madera o colgar un columpio sencillo en un árbol alto con un par de lazos y una tabla.

Lo importante al diseñar un jardín rústico es aventurarse, divertise y dejar volar la imaginación, siguiendo la tendencia.