Cómo educar a un perro adulto adoptado de una perrera

Lo principal que se debe saber para educar a un perro adulto adoptado de una perrera es que son animales que necesitan trabajar en equipo para poder desarrollar la obediencia.

Todos los canes son animales que están continuamente influenciados por su entorno, especialmente por las personas que están a cargo de ellos. La manera de tratarlos, que no debe ser con violencia, es fundamental para que logren entender lo que el ser humano quiere trasmitirles. Uno de los consejos que hay que tener en cuenta para educar a un perro adulto adoptado de una perrera es que hay que conseguir que interactúen con otros perros, de manera que puedan desarrollar una actividad en equipo tan simple como ir a dar un paseo.

Consejos fundamentales
Un animal adulto depende completamente de sus amos para sobrevivir y entender las normas de conducta y las reglas de la casa. Para aprender a educar a un perro adulto recién adoptado hay que tener en cuenta que todos deben respetarse mutuamente y que se debe mantener un ambiente de disciplina entre los miembros de esta comunidad. Con todo lo anterior se logra que el perro comprenda cuál es el líder en su nueva manada evitando que se genere confusión acerca de quién es el que manda.

 

Todos los perros necesitan tener en claro este liderazgo para sentirse felices y seguros, de lo contrario comenzarán a tener conductas de desobediencia y rebeldía. Es así como, por ejemplo, si una familia está compuesta por varios miembros, ellos entenderán que en la jerarquía ocupan el último lugar y se sentirán satisfechos con esto. Para saber cómo comunicarte con un perro adoptado hay que leer su lenguaje corporal y en este trabajo todos los miembros de la familia deben cooperar.

Recomendaciones adicionales
Un perro adulto que llega de una perrera a un nuevo hogar generalmente ya tiene varios conceptos de convivencia muy claros. Por ejemplo, sabe que tiene que ir afuera a hacer sus necesidades físicas, así que cuando lleguen a su nueva casa hay que indicarle con el dedo, cuando estén inquietos, dónde deber ir y si lo hacen bien darles una galletita como premio, nunca hay que utilizar la violencia. También, es vital que, si ya tienen un nombre, lo sigan conservando, cambiárselo solamente los va a confundir.

 

Finalmente, para entender cómo educar a un perro adulto recién adoptado hay que comprender que no hay que humanizarlos, pero sí darles un lugar digno que ellos adopten como propio para que no invadan al resto de ambientes de la casa, a menos que sean invitados. El último y más importante consejo para educar a un perro adulto que llega a otro ambiente fuera de la perrera es darles todo el amor y la atención que ellos necesitan para estimularle buenos modales y una conducta excelente.